miércoles, 4 de enero de 2017

Galette des Rois exprés

Empieza un nuevo año y, como de costumbre, nada parece haber cambiado drásticamente de un día para el otro. Sin embargo, nos preparamos para este nuevo andar con renovadas energías. Apostamos a otro año de trabajo duro, persiguiendo nuestros sueños o intentando alcanzar nuestras metas. Le ponemos unas fichas a este 2017 con nuevas ganas - pese a que al mundo lo vemos cada vez más patas para arriba (al menos, así lo percibo yo aunque, de todos modos, confío en la cordura, solidaridad, amor y generosidad de las personas) - y arrancamos como quien sale de viaje: un poco atentos al camino, un poco disfrutando del paisaje... Ya les expresé en mi saludo navideño mis deseos para este nuevo año, pero les reitero, desde el corazón, que espero sean muy felices :)

Y en plan de felicidad viene esta receta que, como otra tradición, llega para dar cierre a la temporada navideña. Volvemos un poquito a las raíces con una preparación bien sencilla, en una versión tan fácil que nadie me podrá decir que no se anima a prepararla. Excusas para no hacerla podrá haber muchas, pero ésa no ;)




La Galette des Rois es un clásico de la pastelería francesa, equivalente a la Rosca/Roscón de Reyes tan tradicional en nuestras mesas. Y como ustedes saben, a mí me pasan dos cosas con muchas recetas: Me gusta pasear por la gastronomía del mundo (un poco por pertenecer a una familia con gente nacida por aquí y por allá de Europa, digo yo), probando esto y aquello, y más me gusta todavía hacer de un plato una versión lo más sencilla posible como para que no nos enredemos con pasos y procedimientos, disfrutando del verdadero sentido de la cocina (compartir y convidar a quienes amamos).




Por eso, si son golosos o curiosos (o ambas cosas) esta tarta de masa hojaldrada y relleno de almendras cremoso les va a encantar. Nos ponemos a ello para disfrutar de las mieles del éxito una vez que la presentemos en la mesa. Se los garantizo ;)

Primero, preparamos el relleno (al menos, el que a mi madre le enseñó su amiga francesa Mely). Para ello, disponemos en un bol 100 gramos de manteca/mantequilla pomada o a temperatura ambiente junto con 100 gramos de azúcar. Con una espátula de cocina (no una cuchara o batidor sino una espátula/miserable porque necesitamos lograr una crema de textura suave), los integramos bien y le añadimos 150 gramos de harina de almendras (recuerden que no es necesario disponer de este ingrediente en casa; con que cuenten con almendras, podrán molerlas en el momento y preparar su harina súper fresca), 1 cucharada de almidón de maíz, 1 cucharada de licor de naranjas y ralladura de una naranja. Mezclamos todo para integrarlo en una mezcla homogénea.




Por último, añadimos 2 huevos (pastoriles/ecológicos/de gallinas felices) de a uno por vez, sin incorporar otro hasta que el primero no haya sido bien integrado. No se preocupen si al principio parece que la mezcla se corta y que no podrá unirse de manera homogénea porque, con paciencia, todo quedará bien amalgamado, obteniéndose - eso sí - una preparación más líquida que antes de agregar los huevos.

En ese momento, cubrimos el relleno con papel film y lo llevamos a la heladera/nevera/refrigerador por, al menos, 3-4 horas (mejor, todavía, si es de un día para otro) para que tome consistencia.

Pasado ese tiempo, disponemos sobre una placa para horno (o tartera/molde para tartaleta), humedecida con rocío vegetal (también puede ser enmantecada, pincelada con aceite o cubierta con papel manteca/para cocinar)  una tapa de masa de hojaldre. Yo utilicé la masa de hojaldre para tartas/tartaletas que compro para este tipo de recetas en la casa de pastas frescas. Podemos emplear las que se adquieren en el supermercado; en ese caso, buscaremos aquellas que, siendo hojaldradas (porque las criollas no sirven para esta preparación), se realicen con buenos ingredientes y contengan la menor cantidad de químicos posibles. También podemos adquirir las planchas de hojaldre en panaderías-pastelerías que sean reconocidas por su calidad en este tipo de productos (y, por supuesto, podemos realizar nosotros mismos el hojaldre; pero, hoy la receta viene fácil y para que la prepare cualquiera. Por eso, lo compramos). De ser así, cortaremos la masa de hojaldre en forma de círculo (necesitaremos 2 para esta preparación) del diámetro de nuestro gusto, que se acomode al tamaño del molde que utilizaremos.




Una vez dispuesta en el molde, pincelamos una franja de la masa con 1 huevo batido, mezclado con 2 cucharadas de agua potable, dejando un cordón de masa exterior sin pintar con huevo (para que se unan ambas láminas de masa, leven y se hojaldren durante el proceso de cocción).

En el interior del cordón pintado con huevo; es decir, el centro de la masa, distribuimos generosamente el relleno bien frío. Luego, disponemos por encima la otra tapa/lámina de masa, cubriendo el relleno y evitando que se formen globos de aire. Hacemos, entonces, ligera presión en el borde externo de ambas masas (allí donde dejamos libre de huevo) para unirlas y con un cuchillo romo o sin filo marcamos las líneas curvas características de esta tarta/tartaleta que van del centro hacia el exterior de la masa. Podemos realizarle el dibujo que nos guste, desde flores a líneas que se entrecruzan, aunque el delineado que les presento es uno de los más sencillos y tradicionales.




Para terminar con el diseño de la tarta/tartaleta, realizaremos con la punta sin filo del cuchillo el clásico repulgue que le da su típico formato de flor. Sólo nos posicionamos con el cuchillo en el borde externo del dibujo de la línea curva y levantamos ligeramente la masa hacia el centro, sin cortarla ni romperla, para imprimirle el formato de un pétalo de flor. Repetimos esta operación en toda la tarta/tartaleta.




Por último, pintamos la cubierta con el huevo batido junto con el agua y le practicamos 5 perforaciones pequeñitas con el propósito de ayudar a que, por ellas, se escapen los vapores de la cocción. Así, llevamos la galette a cocerse en un horno precalentado a 180°C por 30-40 minutos o hasta que se dore.

Una vez que la superficie tome el color deseado (hay quien la prefiere más o menos dorada), la sacamos del horno y la pincelamos con una mezcla de 1 cucharada de azúcar impalpable/glas, diluida en 1 cucharada de agua caliente y la regresamos al horno por 1-2 minutos más para darle una impronta brillante.




Para servirla, podemos dejarla entibiar u ofrecerla a temperatura ambiente, acompañada de sidra, champaña o vino espumante.

Algunas observaciones y recomendaciones finales: Si prefieren no utilizar bebida alcohólica en la preparación del relleno, pueden reemplazarla por jugo de naranjas. De igual modo, si no cuentan con licor de naranjas, pueden utilizar kirsch o ron en su lugar.

Si así lo desean, pueden realizar esta galette en formato individual, cortando la masa en pequeñas porciones o utilizando la masa para empanadas/empanadillas. Es una opción ideal para regalar y convidar en porciones individuales (seguro que quien esté  realizando una dieta reducida en calorías les agradecerá el gesto).




La Galette des Rois o "Tarta de Reyes" es típica de la pastelería de Francia y Bélgica, consumiéndose para celebrar la Epifanía o Día de Reyes. Según dicta la costumbre, el postre va acompañado de un ritual, cuanto menos, simpático: El más pequeño de los comensales debe situarse bajo la mesa al momento de cortarse la tarta, mientras el mayor de los presentes es quien la divide. De este modo, el más joven irá designando al azar a quién le toca cada porción. La gracia de la ceremonia radica en que dentro de la galette se encuentra escondida un haba que simboliza la sabiduría o que trae buena suerte y convierte a quien la recibe en rey por un día, obligándolo a convidar la tarta el próximo año. Por eso, la galette incluye una corona de papel que se vende junto con la tarta en las pastelerías.

Existen varias versiones de galette tanto en su estilo de masa (bretona, normanda, bordelesa...) como en su relleno (también las hay con frangipane o crema de almendras y crema pastelera en proporciones iguales), pero que siempre utilizan almendras como base.




Espero que les guste mi versión bien sencilla de Galette des Rois, para salir de la tradicional Rosca/Roscón de Reyes y probar nuevos sabores, y que la preparen. Verán que es bien simple de realizar y que dejará a todos los golosos contentos y satisfechos. En casa gusta mucho, tal vez porque, además, nos trae lindos recuerdos de Mely, una mujer encantadora, generosa y muy divertida a quien llevamos en nuestros corazones.

De cualquier modo, si prefieren versiones más o menos tradicionales de Rosca/Roscón de Reyes, aquí pueden encontrar las que he venido preparando durante estos años.

Les deseo una estupenda semana. Disfruten junto a sus seres queridos y experimenten en la cocina ;) 

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas
Digiscrap: ©Growing Pains Scrapped/Down This Road Designs/Bouquet Garni Recetas



martes, 20 de diciembre de 2016

Recetas de Navidad. Budín hamburgués (versión remixada)

Para la última receta de este 2016, les traigo un básico de la pastelería en una versión remixada. El budín hamburgués suele ser utilizado como caballito de batalla a la hora de preparar budines/queques/bizcochos, haciéndole pequeñas modificaciones por aquí o por allá. Se trata de una receta súper probada que siempre resulta efectiva y que casi toda madre o abuela ha recibido como herencia lista para pasarnos la posta; incluso, también es muy utilizada para preparar tortas/pasteles de cumpleaños. Pues bien, en este caso, realizo una versión ideal para quienes no soportan (ni ver, ni paladear) las frutas abrillantadas/escarchadas, tan comunes en la pastelería navideña, con un par de vueltas de rosca (por eso, lo de versión remixada). 

Les propongo, entonces, un budín/bizcocho/queque súper perfumado, húmedo, de miga delicada y sabrosa, sin complicarse mucho, garantizándoles que quedará exquisito y que gustará a todo mundo. Por eso mismo, lo he preparado en versiones pequeñas para regalar, envueltos en papel celofán, cuando nos invitan a una reunión o cena de fin de año, para no llegar con las manos vacías. Les garantizo que nuestros anfitriones quedarán encantados por su sabor y textura ;)




Hoy, más que nunca, les diré que los ingredientes que necesitamos para cocinar de seguro se encuentran a mano en nuestras despensas, y que combinados nos regalarán un dulce sabroso y sencillo (de ésos que siempre hacen que quien los pruebe nos pida la receta).




Antes que nada, les aclaro que este budín/bizcocho puede prepararse perfectamente tanto con la batidora orbital como con la de mano (como puede verse en las fotos del paso a paso). De modo que no hay excusas que valgan... ¡Manos a la masa!

Lo primero será que blanqueemos 200 gramos de manteca/mantequilla pomada/blanda/a temperatura ambiente con 200 gramos de azúcar integral/mascabo. Este proceso llevará algunos minutos. De cualquier manera, les recuerdo que no quedará una crema blanca (de allí, el término "blanquear") porque el azúcar integral/mascabo es de color caramelo; pero, sí se aclarará un poco.

Luego, agregamos 200 gramos de huevos (pastoriles/ecológicos/de gallinas felices), de a uno por vez, sin incorporar el siguiente hasta que no se haya integrado bien el anterior. Mientras vamos añadiendo los huevos, siempre continuamos batiendo. Además, incorporamos la ralladura de una naranja.



Entonces, agregamos 100 gramos de harina integral fina, tamizada junto con una pizca de sal, 1 cucharadita de polvo para hornear y 100 gramos de harina leudante/para repostería (que contiene leudantes o levadura química). Continuamos batiendo; pero, en este caso, sólo lo necesario para integrar todo.




En ese momento, añadimos 2 cucharadas de miel y una parte de 70 cc. de vino generoso. Batimos para homogeneizar (no se preocupen si parece que la mezcla se "corta" un poco; de inmediato, recuperará su estructura) y agregamos una parte de 70 gramos de almidón de maíz y de 100 gramos de harina de nuez (no salgan corriendo, con desesperación, a buscar esta harina especial porque no es, ni más ni menos, que otra cosa que las nueces de siempre súper molidas, formando una harina). Para que quede bien claro: Una vez que se integra la miel a nuestra mezcla, vamos a ir incorporando el almidón de maíz junto con la harina de nueces, alternando con el vino generoso hasta terminar.

Por último, con espátula/miserable, añadimos 130 gramos de chips/chispas de chocolate (en mi caso, semi amargo).




Vertemos la mezcla en moldes de budín individuales (utilicé unos de 17 cm. de largo) y llevamos a cocer a un horno precalentado a 160-170°C por unos 30 minutos o hasta que supere la prueba del palillo.




Una vez fuera del horno, los dejamos enfriar en rejilla y los bañamos con chocolate blanco derretido. Para decorar, utilizamos pequeñas bolitas de cereal bañadas en chocolate.




Algunas observaciones y recomendaciones finales: Con estas cantidades, se obtienen unos 7 budines del tamaño que ya les indiqué.

Si así lo desean, pueden transformar esta receta en una versión libre de gluten, utilizando pre-mezcla o preparando su propia mezcla (por cada 100 gramos de harina pueden utilizar 40 gramos de almidón de maíz + 30 gramos de fécula de mandioca/yuca + 60 gramos de harina de arroz común o integral).

En caso que no deseen emplear harina de nuez pueden sustituirla por harina de almendras, nueces Pecan/pecanas, de Macadamia, avellanas... o por los frutos secos en trocitos o tropezones (como suele incluir la versión original de este budín/bizcocho/queque).




Entretanto, si prefieren pueden reemplazar las chispas/chips de chocolate por pasas de uva/uvas pasas, arándanos rojos o azules, bayas Goji/de Goji, cubitos de dulce/carne de batata/papa dulce o de membrillo, chips/chispas de chocolate con leche o de chocolate blanco...

Del mismo modo, si lo desean pueden bañar los budines/bizcochos/queques con chocolate negro, semi amargo o con leche, con glaseado de azúcar o con el jarabe de ron que les enseñé para bañar la Torta especiada.




Si desean que los sabores de la Navidad se apoderen de la masa bien húmeda de este budín/bizcocho y de toda su casa, añadan 1 cucharada de mezcla de especias (cardamomo, jengibre, canela, clavo de olor, anís, pimienta y nuez moscada) a la receta. Entretanto, si prefieren que la preparación no contenga alcohol, pueden reemplazar el vino generoso por jugo de naranjas o de manzanas.

Para bañar las piezas con chocolate pueden optar por dos técnicas (siempre partiendo de colocar las monedas o trocitos de chocolate en un bol que ubicarán sobre una ollita con vapor de agua. El fuego debe estar apagado y el agua no debe, bajo ningún punto de vista, tocar la base del bol para que no queme el chocolate). Al derretirse, pueden añadir un cubito de manteca/mantequilla que incorporarán a la mezcla para que el chocolate quede más espeso y con una consistencia similar a la de una crema de manteca. La otra técnica es derretirlo sin ningún añadido, obteniéndose un chocolate fluido que puede bañar con ligereza la cubierta de los budines.

En esta receta, como en la mayoría de las preparaciones de pastelería, los huevos se incluyen por peso, no por unidades. Como la base de este budín/bizcocho es la masa 4 cuartos, se utilizan 200 gramos de manteca/mantequilla, azúcar, harina y huevos en partes  iguales. A título informativo, este peso se logra con unos 4 huevos medianos, porque cada uno de ellos tiene un peso aproximado de 50-60 gramos (20-25 gramos la yema y 30-35 gramos la clara).




Espero que mi propuesta los tiente a probarla porque les aseguro que quedarán muy satisfechos con los resultados obtenidos: Un budín tierno, de miga suave, húmeda y perfumada que no se desarma ni se desmorona. El chocolate en su interior es una sorpresa siempre bienvenida, mientras que el del baño externo aporta un toque extra de dulzor a la masa que no es excesivamente dulce (saben que no me conquista la miga empalagosa) y los cereales suman textura al bocado.

Antes de despedirme, quiero dejarles mi saludo navideño.




Les agradezco inmensamente la compañía que me han brindado todo este año y aprovecho para desearles un 2017 estupendo. Que el año nuevo les traiga mucha dicha, proyectos para lograr concretar, planes para desarrollar, trabajo y salud para disfrutar, aventuras para emprender, sueños que perseguir, proposiciones que cumplir, energía para concretar sus ideas, ilusiones y utopías para ponerse como metas, amor para compartir con generosidad y solidaridad, fuerza para enfrentar las adversidades y ganas de seguir aprendiendo, al tiempo que andando. ¡Muchas felicidades!

Nos reencontramos el 4 de enero porque quien suscribe está necesitando un descanso (además que todavía tiene mil cosas por hacer antes de Navidad...). Hasta entonces, disfruten junto a sus seres queridos, pásenla muy bien y experimenten en la cocina ;)

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas
Digiscrap: ©Designs by Connie Prince/Aimee Harrison Designs/Tracy Martin Scrapbook Designs/Far Far Hill/Bouquet Garni Recetas

 

viernes, 16 de diciembre de 2016

Recetas de Navidad. Bocaditos de frutos secos y dátiles (sin gluten y sin cocción)

Este año, les vengo proponiendo recetas muy sencillas - a la vez que bien sabrosas - para presentar en la mesa dulce de estas fiestas, llevar a las reuniones con amigos y familia, así como para convidar en los encuentros y comidas que se programan en días previos con nuestros compañeros de oficina, de gimnasio, clase de yoga, taller de encuadernación o de bonsái (¡Después nos preguntamos de dónde salieron esos kilitos de más!). Pues bien, esta receta llega para sumarse a esa lista de preparaciones rápidas, con ingredientes fáciles de conseguir y que no nos complican a la hora de realizarlas. Además, no necesita cocción (esto se agradece en esta parte del planeta en donde la Navidad y el Año Nuevo los pasamos con altas temperaturas, y en otras regiones del mundo porque es una tarea menos en medio de tanta cosa por hacer), es libre de gluten y - con una pequeñísima modificación - la podemos convertir en vegana ;)




Estos bocaditos son la perdición misma, con el dulzor justo (ni mucho ni poco), su corazón tierno y un sabor delicioso. 

Con esta receta participo en el Reto de "Christmas Time" de la comunidad Cocineros del Mundo en G+



Pues, nos ponemos a la tarea porque en tan solo un ratito tendremos listos unos bocaditos deliciosos para compartir, convidar y regalar ;)




Una de las cosas buenas de esta receta es que trabaja más la procesadora de alimentos/robot de cocina que nosotros mismos. Ya verán :D 

En el vaso de la procesadora, colocamos 2 tazas y media de dátiles deshidratados y sin huesos (unos 350 gramos) junto con 2 cucharadas de miel, 1 taza de nueces (unos 100 gramos), 1 taza de almendras (130 gramos aproximadamente), 1 taza de pistachos (unos 130 gramos), una pizca de sal y 1 taza de cacao amargo (80 gramos aproximadamente).




Si nuestro asistente/robot de cocina es lo suficientemente potente, no necesitaremos nada más; sin embargo, si esto no es así, deberemos ayudarlo agregando 1/4-1/3 taza de aceite de coco derretido. En cualquier caso, una vez reunidos todos los ingredientes sólo deberemos procesarlos hasta obtener una pasta lo más homogénea posible. No importa si quedan algunos trocitos de frutos secos más visibles que el resto porque se trata de un dulce artesanal y, así, además, queda bien claro con qué ingredientes preparamos este capricho delicioso.




Entonces, disponemos la masa obtenida en una placa que nos permita formar unos bocaditos de un alto de 1-1,5 centímetros. Para facilitar el posterior desmoldado, cubrimos previamente el molde con papel manteca/encerado/parafinado.




Por último, con una espátula de cocina, dejamos la superficie lo más lisa y prolija posible. Con un cuchillo afilado marcamos los bocaditos y cubrimos el molde con papel film. Lo llevamos a la heladera/nevera/refrigerador por unas 3-4 horas para que tome cuerpo y endurezca un poco.




Una vez pasado ese tiempo, desmoldamos con cuidado la plancha de bocaditos que ya habíamos marcado con cuchillo, volvemos a cortar para separar las porciones y espolvoreamos con cacao (en mi caso, amargo) para decorar.

Lo ideal, en especial si pasamos las fiestas en verano, es conservar estos caprichos dulces en la heladera/nevera/refrigerador hasta el momento de consumirlos, en recipientes herméticos, aptos para alimentos. Entretanto, en caso que pasemos la Navidad y el Año Nuevo en clima frío, podemos dejarlos a temperatura ambiente o conservarlos en heladera/refrigerador/nevera hasta un rato antes de llevarlos a la mesa.




Algunas observaciones y recomendaciones finales: Si lo desean, pueden reemplazar los dátiles por higos secos, pasas de uva/uvas pasas o por ciruelas deshidratadas, previamente remojados (si hiciera falta). En mi caso, no es necesario que ponga en remojo los dátiles porque, aunque están deshidratados, permanecen tiernos y muy carnosos. Eso dependerá de su calidad; por ello, les recomiendo que prefieran los que tienen un costo un poquito más elevado, pero que se muestran carnosos y no resecos, para no malograr ninguna receta en la que pretendan  incluirlos.

De igual manera, pueden sustituir las nueces, almendras y pistachos por los frutos secos de su preferencia (nueces de Macadamia, avellanas, nueces Pecan/de Pecan, castañas de cajú/anacardos...).

Si prefieren transformar estos caprichos dulces en una preparación vegana (además de libre de gluten), sólo tendrán que reemplazar la miel de la receta por miel de caña/melaza, miel de maple/jarabe de arce, arrope de chañar o de tuna...

Entretanto, si desean utilizar menos cacao en la receta pueden sustituirlo por coco rallado deshidratado e incluir 2 cucharadas de cacao amargo para darle un sabor suave.

Del mismo modo, si lo prefieren, pueden espolvorear los bocaditos con azúcar impalpable/glas, en lugar de utilizar cacao.

Entretanto, si desean añadirle el típico sabor de las fiestas, pueden incorporar a la mezcla inicial 1 cucharada de especias tradicionales (cardamomo, canela, jengibre, anís, clavo de olor, pimienta de Jamaica/all spices).



Como les he dicho antes, estos pequeños bocados saben a gloria, con un equilibrio de dulzor acertado, una textura suave y la felicidad que se hace presente en cada bocado. Eso sí, son bastante calóricos; por ello, les recomiendo probar este manjar raw en pequeñas dosis para disfrutarlo sin culpas y con mucho placer ;)

Espero que les guste mi propuesta. ¿Qué les ha parecido? ¿Los he tentado aunque sea un poquito con estos bocaditos dulces que podemos preparar en solo un ratito de tiempo? ¿Se animan a realizarlos?

Nos reencontramos el martes. Hasta entonces, les deseo que la pasen muy bien, disfruten junto a sus seres queridos y experimenten en la cocina ;)

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas
Digiscrap: ©Kristmess Designs/Designs by Connie Prince/Bouquet Garni Recetas


martes, 13 de diciembre de 2016

Recetas de Navidad. Torta especiada

Hablamos de especias (canela, jengibre, nuez moscada, clavo de olor...), miel y frutos secos y pensamos, de inmediato, en Navidad. No importa si hace un frío que cala hasta los huesos o si nos derretimos a la sombra, la Navidad parece tener menos gusto a Navidad sin estos ingredientes y sin las clásicas tortas maceradas con sabores y perfumes muy bien definidos. Por eso, hoy les traigo esta Torta especiada, ideal para esta época del año (o para guardarla entre las recetas pendientes hasta el próximo invierno, si vivimos en el hemisferio sur y si resistimos - hasta entonces - la tentación de probarla).




No es nada complicada de preparar. No requiere de mucha mano en la cocina para obtener buenos resultados. En poco tiempo la tenemos lista para disfrutar. No es necesario que la dejemos macerando por largas semanas o meses. Y tiene un acabado final apto para dejar de lujo cualquier otra torta, bizcocho o budín que preparemos en cualquier época del año; es decir, dos recetas al precio de una. Nada mal, ¿verdad? ;)




¡Empecemos! En un bol, disponemos 1/2 taza de manteca/mantequilla (unos 100 gramos) pomada/a temperatura ambiente en cubitos junto con 3 huevos (de campo/pastoriles/ecológicos/de gallinas felices), 1 taza de azúcar integral/mascabo, 1 taza de azúcar negra/morena, 2 cucharadas de miel, la ralladura de una naranja, y 1 taza de leche (vegetal o animal). Con batidora eléctrica, a velocidad baja, batimos un poco para integrar los ingredientes.




Entonces, añadimos 1 cucharada de mezcla de especias (jengibre, canela, clavo de olor y nuez moscada), 1 taza de avena arrollada molida y 1 taza de harina integral fina, tamizada junto con una pizca de sal, 1 y 1/2 cucharadas de polvo para hornear y 1/2 taza de harina leudante (para repostería, la que contiene levadura química). Batir a velocidad baja primero para incorporar estos ingredientes a la mezcla anterior (y para que las harinas no se conviertan en una nube delante de nuestros ojos) y luego, a velocidad máxima, por unos 5 minutos.




En ese momento, agregamos 1 taza de arándanos rojos deshidratados y 1 taza de nueces picadas de manera grosera (para que se noten los tropezones al comer la torta), ligeramente enharinados. Con espátula/miserable/espátula de cocina, realizando movimientos envolventes, integramos la fruta a la mezcla de la torta y la volcamos en un molde previamente enmantecado y enharinado.

Cocinamos en horno precalentado a 180-190°C por unos 50 minutos o hasta que supere la prueba del palillo. Una vez cocida la torta, la dejamos enfriar en el molde hasta que esté templada y, luego de desmoldarla, dejamos que termine de enfriarse por completo sobre rejilla.




Entretanto, preparamos el jarabe con el que bañaremos nuestra Torta especiada. Para ello, colocamos en una ollita 1 taza de azúcar integral/mascabo junto con 1/4 taza de agua potable. La llevamos a fuego medio para que el azúcar se desintegre por acción del calor y cocemos hasta que alcance una consistencia de almíbar (como el que utilizamos para humedecer bizcochuelos/bizcochos y tortas). En ese momento, retiramos del fuego y le añadimos 2 cucharadas de ron y 1 cucharada de manteca/mantequilla. Mezclamos muy bien para amalgamar todo y, valiéndonos de un pincel de cocina, pintamos a la vez que bañamos nuestra torta por todos lados (su cubierta y los laterales) hasta que absorba muy bien. Dejamos que se enfríe por completo.




Lo ideal es dejarla macerar en reposo por 1-2 días para que el jarabe de ron impregne bien toda la miga. Esto se los digo, no sólo porque es lo que se suele hacer, sino por experiencia propia. Incluso, las tortas de frutas se dejan macerar por bastante más tiempo (semanas y hasta meses), cosa que no se hace necesaria en esta preparación; pero, que si se come de inmediato (como fue el caso de la torta de estas fotografías, por razones de antojo y falta de paciencia. Razones que, en definitiva, pueden ser de peso; pero, que atentan contra la receta misma) puede desmoronarse/desmigajarse con cierta facilidad. Háganme caso, déjenla (al menos) de un día para otro a buen resguardo de maridos, hijos, sobrinos, parientes y amigos en general... Y, después, ¡A disfrutar!




Algunas observaciones y recomendaciones finales: Lo primero es insistir en que conviene, definitivamente, dejarla reposar 1 o 2 días antes de comerla. Ganará en sabor, humedad y textura; se los garantizo.

Si lo prefieren, pueden utilizar sólo harina integral fina o harina leudante. Eso es cuestión de gusto y de convicción. En cualquier caso, igual recomiendo utilizar la avena arrollada molida de la receta (pueden conseguirla de manera comercial o pueden procesar los copos de avena tradicional, logrando su propia molienda). Del mismo modo, pueden emplear en la receta sólo azúcar integral/mascabo o azúcar negra/morena.

Recuerden, en la medida de lo posible, utilizar harinas, azúcares, huevos, fruta y frutos secos, al igual que los deshidratados, de procedencia orgánica/sustentables/que no se utiliza agroquímicos en su cultivo ni antibióticos y prácticas crueles en su crianza. Esto redunda en productos de calidad, favorece nuestra salud e impulsa el comercio justo y el cultivo-crianza con métodos sustentables.




El jarabe de ron que les propongo para bañar la torta/bizcocho es muy útil para cubrir o bañar cualquier tipo de tortas, bizcochuelos y budines/queques/bizcochos en general. Si lo prefieren, pueden reemplazar el ron por brandy, coñac, vino generoso o whisky. En caso de que la torta sea consumida por niños o prefieran no utilizar bebidas alcohólicas, pueden emplear jugo de naranja. De cualquier manera, quedará riquísimo.

Recuerden que para que los almíbares o jarabes con los que bañamos nuestras tortas/bizcochos penetren de manera pareja y eficiente la masa, impregnándola de sabor y humedad, debemos respetar dos reglas básicas: La torta/bizcocho debe estar fría y el almíbar o jarabe caliente (como en este caso) o la torta/bizcocho debe estar caliente (prácticamente, recién salida del horno) y el almíbar o jarabe debe estar frío. Observando ese detalle (que, por cierto, no es menor porque puede malograr este proceso), ninguna masa se nos resistirá. 

Otro tip muy práctico a la hora de bañar con jarabes o almíbares nuestros bizcochos es practicarles algunas incisiones con un palillo para brochette/brocheta por toda la superficie a bañar. Eso ayudará a que el líquido penetre con mayor facilidad en la masa, contribuyendo a humedecerla de manera pareja y más eficiente.

En lugar de arándanos rojos pueden utilizar pasas de uva/uvas pasas negras o rubias, arándanos, frutillas deshidratadas, cerezas maceradas en licor, frutos del bosque frescos, higos secos rubios o negros... De igual manera, pueden reemplazar las nueces por almendras, avellanas, nueces Pecan/de Pecan, nueces de Macadamia...




Esta torta especiada es muy simple de realizar, pero eso no la hace menos sabrosa. Llena de perfumes la casa (de esos aromas que nos traen recuerdos de infancia, de cocinas de madres, abuelas y bisabuelas, de niñez feliz y pastelería sabrosa) y de alegría el corazón. Es deliciosa, de masa tierna, bien húmeda (en especial, si dejan macerar la miga Jajaja), suave, con tropezones de fruta y una cubierta sabrosa, tersa y delicada que no conserva gusto a alcohol y que invita a convidar y comer.

¿Qué me dicen? ¿Les ha gustado mi propuesta? ¿Se animan a prepararla para esta Navidad e incluirla en su recetario? 

Espero que les haya gustado mi propuesta. Nos volvemos a encontrar el  próximo viernes. Hasta entonces, les deseo una estupenda semana. Disfruten junto a sus seres queridos y no se olviden de experimentar en la cocina, que siempre se obtiene algo rico ;)

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas
Digiscrap:  ©Kimeric Kreations/Far Far Hill/Bouquet Garni Recetas