Más rellenos para tartas

Ya te enseñé a preparar la masa para realizar tartas tamaño familia-tipo y pequeñas tartas aptas para cualquier ocasión: visitas, cumpleaños, reuniones, cenas varias y almuerzos laborales o al aire libre (¿Por qué no?). También te dije que si no querés prepararla, podés comprar las que ya vienen listas y vos te lucís con los rellenos. 
Bueno, para que te puedas seguir destacando, te paso este nuevo relleno para tartas caseras (Shhhh. Vamos a decir que vos preparaste la masa...).




Tarta de champiñones y mozzarella

Compraste una de esas bandejitas primorosas de champiñones (se los conoce como champiñones de París. ¿Ves a lo que me refiero cuando te digo que son unos muchachos con mucho glamour?) bien blancos y hermosos en la verdulería cerca de tu casa o los elegiste vos misma de un cajón repleto de hermosos, pero algo desordenados honguitos en el supermercado. Ahora, mientras acomodás las compras en la heladera y la despensa, te estás preguntando qué cocinar con ellos. Bueno, acá te traigo una solución rápida, simple (¿es la idea, no?) y fácil de preparar. Te garantizo que el resultado que obtendrás te va a encantar y, por añadidura, tu familia, amigos, familia política, la vecina del cuarto piso y todo aquel a  quien se lo presentes, quedará enamorado del sabor delicado, sofisticado y exquisito de esta receta que es assssí de fácil.

Ahí van los ingredientes...



Limpiá muy bien con un trapo húmedo los champiñones para que nos les quede ningún resto de suciedad (con tierra, la preparación pierde todo su encanto, te lo aseguro...) y quitales los cabitos. Laminalos (cortalos en láminas finas) y rehogalos en una cucharada de aceite (yo uso aceite neutro: maíz o girasol; recordá que el aceite de oliva cuando se pone en contacto con el calor se vuelve indigesto) con sal, pimienta y orégano. Una vez que quedaron blandos y eliminaron gran cantidad de agua (tienen un 88% de agua; son ricos en Fósforo, Selenio, Magnesio y Potasio, y cuentan con gran fibra no soluble que nos otorga saciedad, lo que los convierte en buenos integrantes de una dieta reducida en calorías) reservalos.

Corta en cuadraditos o juliana (a tu gusto), una cebolla grande o mediana y rehogala de la misma manera que hiciste con los protagonistas principales de nuestro plato. Dejala reservada para que se enfríe.

Una vez que pusiste en el horno la masa de la tarta (sin el relleno) para que se cocine antes de incorporarle la preparación (así no se humedece y pierde su firmeza cuando la pongamos en contacto con el manjar que preparamos), mezclá en frío los champiñones con las cebollas. Incorporá nuez moscada recién molida y chequeá la sazón de la mezcla (si hay que hacer alguna corrección, éste es el momento). Rellená la o las tartas con la preparación y cubrí con abundante queso en hebras o cuadraditos de mozzarella. Llevá nuevamente al horno y, cuando el queso esté bien doradito, servilas.


Ya se escuchan los ¡¡Hurras!! y las felicitaciones. Te lo dije...

¡Hasta la próxima! ¡Qué lo pases muy bien!

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas

Comentarios

  1. Me iba a poner a ver el fin de una peli "criadas y señoras" pero es que me estoy enganchando a ver tu blog y vaya que me encanta.

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