Tarta de ciruelas y almendras

Hace unos días encontré ciruelas en la verdulería y las compré para rendir un doble homenaje: al verano que terminó (aunque hace unos días, el otoño se presentó de huelga porque, después de padecer unos primeros fríos que afectaron a la mayoría de mis conocidos y familiares con resfríos o enfriamientos, nos entregó en brazos de un veranito que parece negarse a tomar vacaciones) y a mi bisabuela Lisa, una albanesa de gran corazón y excelente cocinera, que oficiaba de albacea de esta (y otras) recetas familiares. 



Antes de empezar a cocinar, encendé el horno para que se precaliente a 160° C. Recordá que nunca cocinamos recetas de pastelería con el horno frío.

Estos son los ingredientes que utlizarás para preparar esta exquisita y delicada tarta.


Para la masa de esta tarta, colocá en la procesadora o el mixer 100 gramos de margarina (o manteca) con 1/2 taza de azúcar impalpable y procesá hasta formar un arenado. Agregá 1 huevo y extracto de vainilla; mezclá nuevamente. Por último, incorporá 250 gramos de harina leudante, tamizada con 2 cucharaditas de polvo para hornear y 1 cucharadita de sal (para acentuar los sabores de la preparación; no afectará en nada la dulzura de tu tarta, te lo garantizo...). Procesá hasta formar un bollo de masa, envolvelo en papel film y llevalo a la heladera para que repose y tome frío hasta que termines con la preparación del relleno y el ligue.

Para el relleno, cortá en mitades 500 gramos de ciruelas frescas. Quitales la piel y el hueso (o carozo) y ponelas a cocinar en una cacerolita junto con 1/2 taza de azúcar y 1 taza de agua. ¿Tiempo de cocción? Hasta que las ciruelas estén tiernas (El líquido que queda tras este proceso es un delicioso almíbar de ciruelas que mi marido, "sacrificadamente", se ofreció a beber...). Entonces, rescatalas de su almíbar y escurrilas muy bien. Reservalas.

Mientras las ciruelas se tiernizan en el almíbar, prepará el ligue que servirá para amalgamar e integrar esta preparación. En un bol, batí 50 gramos de magarina (sí, puede ser manteca) con 3/4 taza de azúcar impalpable y 100 gramos de almendras molidas. Añadí 1 huevo y 3 cucharadas de leche.

Ahora sí. Llegó el momento del armado. Sacá la masa que habías dejado descansando en el frío de la heladera y cubrí con ella una tartera alta o una tortera desmontable de unos 20 centímetros de diámetro. Tratá de no manosear demasiado la masa porque se volverá pegajosa, debido a la interacción del calor de tus manos con la untuosidad de la margarina que la conforma. Procurá depositar más cantidad de masa sobre los bordes para crear una barrera de contención del relleno de tu tarta.

Encima de la masa de la tarta, colocá las ciruelas cocidas y escurridas con su lado plano hacia abajo y su lado panzón mirando hacia vos. Por último, volcá por encima de las ciruelas el ligue que preparaste momentos antes.

Llevá al horno precalentado por 35 minutos. Pasado ese tiempo, subí el calor a 190° C hasta que se dore bien la masa y el ligue no se encuentre pegajoso.

Serví esta deliciosa tarta tibia o fría con una bocha de crema chantillí, helado de vainilla o sola. Es ideal para acompañar un té y recibir amigas.



Te puedo asegurar que la elegancia dulce de las ciruelas contrastará a la perfección con la textura de las almendras trituradas y la untuosidad de la masa. En fin: ¡Éxito garantizado y pedido de receta asegurado!



También podés probar esta receta con otras frutas: manzanas, peras, membrillos, duraznos...

¡Qué pasen excelente semana. ¡Bon appétit!

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas

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