Torta rústica de almendras y frambuesas

Según el diccionario de la lengua española, toda torta es una masa de harina, con otros ingredientes, de forma redonda, que se cuece a fuego lento. Pero, todas sabemos que una torta, en realidad, es mucho más que eso... Es aroma a vainilla, miel, limón o naranja que inunda toda la casa y nos remonta (con sólo cerrar los ojos) a la cocina de la abuela. Es mamá, preparándonos la merienda de la tarde. Es una de nuestras primeras incursiones en la cocina, guiadas por un viejo cuaderno de recetas o una tía cómplice y paciente. Es reunión con amigas; sorpresa para cuando los chicos vuelven de la escuela. Es regalo, quitapenas. Té, pegadas a la ventana una tarde de lluvia; recuerdos de infancia. Recetas magistrales: las que no fallan jamás, sencillas, rendidoras, fáciles. Con gusto a cariño, paciencia, dedicación u honores para la fruta de temporada. Las hay húmedas o más secas. Las que tienen mejor sabor cuando van pasando los días y aquellas que nunca sabremos si mejoran con el correr del tiempo porque no quedan ni las migas al rato de ponerlas en la mesa. Las hay redondas, rectangulares o cuadradas; que se desmoldan o se comen de a cucharadas desde el mismo molde. Están las que necesitan algunos ingredientes específicos y las que preparamos en un rato, con lo que tenemos en casa, para entretener a los chicos una tarde de convalecencia...
Eso sí, en todos los casos, significan cariño, amor, un rato de dedicación sin importar si quedan perfectas (como para la foto de una revista gastronómica), lo mejor de nosotras ofreciéndolo a otros (o a nosotras mismas si estamos necesitando un mimo o darnos un capricho).

Será por eso que me gustan tanto las tortas y, en especial, las rústicas. Sí, las que tienen cara de bien caseras. Las que no importa tanto su impecable apariencia porque el sabor conquistará aun al corazón más exigente y despiadado. Las que nos hacen sentir orgullosas cuando vemos los rostros de felicidad de los comensales con el primer bocado nada más.

Ésta es una de esas tortas: rústica, fácil de preparar, rápida y riquísima. La receta me la acercó hace tiempo mi tía alemana, Hilda. Pero - como siempre - le realicé algún pequeño ajuste para hacerla más liviana (muté manteca por aceite y creo que no perdí en el trueque).  

Y sin más preámbulos, les dejo la lista de ingredientes.




En un bol, incorporá 100 gramos de harina leudante (tamizada con 2 cucharaditas de polvo para hornear), 100 gramos de almendras trituradas (sin pelarlas), 100 gramos de azúcar integral y 3/4 taza de aceite neutro. Por último, agregá la ralladura de 1 limón y extracto de vainilla.

Con espátula de madera, integrá groseramente los ingredientes (no te preocupes porque queden perfectamente amalgamados y proporcionados).

En bol aparte, colocá las 3 claras de huevo con una pizca de sal y, con batidora eléctrica, llevalas a punto nieve. Cuando comiencen a espumar, agregá 80 gramos de azúcar impalpable que irás incorporando en tandas, no toda de una sola vez.

Una vez que las claras estén firmes y merengadas (se formarán copos bien definidos y no se bajarán con el correr de los segundos. Otra alternativa para estar segura del punto es someter a las claras merengadas a la prueba de la gravedad: das vuelta el bol que las contiene y ellas, inmutables, ni se despeinan un cachito) incorporalas a la mezcla anterior por partes y con movimientos envolventes. De esta manera no se bajará el volumen de aire incorporado en el batido. Una vez integradas las dos preparaciones, volcarás el resultado en un molde (en mi caso era uno desmontable de 22 centímetros de diámetro) ligeramente enmantecado. 

Incluí 150 gramos de frambuesas (frescas o congeladas; las mías estaban congeladas) hundiéndolas levemente en la masa y los 50 gramos de frambuesas restantes, esparcilas por sobre la torta. Repetí la operación con 50 gramos de almendras trozadas de manera rústica.

Llevá al horno (que precalentaste a 180° C mientras triturabas las almendras, pesabas las cantidades de ingredientes y separabas las claras de las yemas) por 30 minutos. Pasado ese tiempo, bajá el horno a 160° C y cociná por otros 15 minutos o hasta que la torta esté dorada en sus bordes y pase la prueba del palillo (con un palito de brochette o mondadientes, pinchás el centro de la torta y al sacarlo está limpio y seco).




Dejala enfriar antes de desmoldarla (especialmente porque tiene mucha fruta y esto puede contribuir a que la torta se rompa o desmorone en el proceso) y servila sola o acompañada de helado de crema o vainilla.




El contraste de texturas (suaves las frutas y crujientes las almendras) es perfecto al paladar. Como ya te mencioné, puede servirse sola o acompañada y resultará igual de atractiva con su toque ácido y su contrapunto dulce.

Es liviana, húmeda y de sabor agradable  - como todas las tortas con masas a base de almendras trituradas (o harina de almendras) - . En mi caso, prefiero triturarlas yo misma, dejando la cáscara, porque aportará textura y color (las clásicas pecas de la masa), además de aceites esenciales del fruto.




Si te gustan las tortas bien caseras, con tropezones de frutas. Si te gustan las frambuesas (o los frutos rojos) como a mí. Si te gustan las masas con almendras. Si querés hacerte un mimo o mimar a alguien a quien querés mucho, ésta es la oportunidad y la receta ideal.

Espero que la disfrutes. ¡Bon appétit! y hasta la próxima.

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas

Comentarios

  1. !Buen día Garni!
    Me llamo María y aunque no soy vegetariana,creo que lo soy de corazón porque me encantan todo tipo de verduras y frutas y es con ellas que disfruto verdaderamente en la mesa.
    He estado viendo sus recetas y aparte de apetitosas,me parecen muy especiales, quizás porque transmiten el gusto y el cariño conque están elaboradas.
    A mí también me gusta la fotografía y aunque no tengo ninguna formación y me considero bastante ignorante en el tema, disfruto haciendo las fotos de mis platos.
    Si le apetece visitar mi blog estaré muy honrada con su visita.
    Yo seguiré visitándola con sumo gusto.
    Un beso y que tenga un día muy agradable.María

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    1. ¡Muchas gracias, Maria, por sus comentarios!
      En verdad creo que cuando cocinamos con cariño, ofrecemos lo mejor de nosotros a nuestros comensales, amigos, seres queridos y lectores.
      Llevar adelante nuestros blogs demanda tiempo y esfuerzo que compensamos con la satisfacción que produce hacer lo que tanto nos gusta, un elogio o un comentario constructivo, que alguien (no muy ducho en la cocina) intente probar nuestras recetas para variar o enriquecer su dieta...
      Agradezco su visita y ya estaré recorriendo como corresponde su blog (que lo poquito que he chusmeado me pareció de lo más interesante).
      Besos y cariños.
      Silvina-Bouquet Garni Recetas

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    1. Ana y Blanca, espero que la prueben y me cuenten qué les pareció.
      ¡Cariños!

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  3. Que pinta tiene, esta receta me la guardo en pendientes, con ese aspecto tiene que estar deliciosa!

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    1. Rocío, la verdad es que es muy sencilla y algo rústica, pero deliciosa. Estoy segura que te va a gustar. Cuando la pruebes, me contás.
      Besos.

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  4. Me encanto tu blog...es verdaderamente mágico...ya me pude imaginar un paisaje en mi mente, degustando esta torta con un gato gordo a mi lado y una chimenea echando chispas....gracias amiga por esta publicación

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    1. Christine, muchas gracias por tus lindas palabras. Me alegra que la receta te transportara a un lugar placentero, en una situación distendida y agradable. Espero que pruebes la torta porque estoy segura que te va a gustar mucho.
      ¡Saludos!

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  5. Hola de nuevo. Tengo un compromiso este fin de semana, he de hornear una tarta sin gluten, crees que esta podría adaptarla cambiando la harina de trigo por una de maiz o arroz o combinación de ambas??

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  6. ¡Hola, Sofía! Creo que esta torta se puede adaptar perfectamente a la dieta para celíacos. Una opción de mezcla para sustituir la harina leudante de esta preparación sería: 40 gramos de almidón de maíz, 30 gramos de fécula de mandioca (si no la conseguís, se puede reemplazar por fécula de papa) y 30 gramos de harina de arroz.
    Espero que te sea útil mi respuesta.
    Un beso.

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  7. Madre mía que rica se ve! Y no parece complicada... a ver si me animo :D no se so quedará igual jajaja Una duda, qué es la harina leudante? vale normal de trigo?
    Un besete!

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    1. Sandra, me alegra que te guste la receta. Vas a ver que no es nada complicada y que resultará todo un éxito, seguro. Jajaja.
      La harina leudante es la aquella harina de trigo que ya tiene los leudante químicos o agentes de fermentación incorporados (ya contiene la sal y la levadura química). Es ideal para preparar tortas, budines, bizcochuelos.
      Un beso.

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  8. Seguro que esta torta es una delicia, ya la he guardado y me pongo con ella en cuanto pueda. Gracias por tu blog. Saludos

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    1. Carmen, me alegra que te guste la receta. La verdad es muy sabrosa y simple de preparar.
      Gracias por pasar por mi blog.
      ¡Saludos!

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