Receta de Navidad. Christmas Cake

Lo interesante de esta época del año es que nos acercamos mucho a nuestras costumbres. Es un momento en el que queremos celebrar (con lo que tenemos y por lo que tenemos, compartiendo con nuestros familiares y seres más queridos), inspirando a los más pequeños de nuestra familia con las tradiciones que nuestros abuelos le transmitieron a nuestros padres y ellos a nosotros.

Es, entonces, el momento de preparar los platos que veíamos hacer a nuestras abuelas entre secretos y trucos de cocina, recordar las historias que nos contaban y transmitírselas a nuestros hijos, sobrinos, nietos para que - en la repetición del ritual - podamos evocar esa magia que tanto nos gustaba de pequeños, rememorando a quienes nos hicieron tan felices y dejaron huella en nuestras vidas.
Esta receta está profundamente enraizada en la tradición inglesa (y esto incluye distintas versiones propias de Escocia, Estados Unidos, Canadá Australia... y hasta Japón, Filipinas y Chipre) con siglos de vigencia y pequeñas variantes según los países y hasta los gustos personales.

Antes de avanzar más, quiero aclararles que esta es mi versión (adaptada) de la Christmas Cake que me enseñaron a preparar de pequeña. Las adaptaciones tienen que ver con algún ingrediente que no me agrada o no tengo en casa y, por ello, lo reemplazo o sustituyo por otro. Asimismo, esta receta suele prepararse en el mes de noviembre para que se estacione (en este sentido, recomiendo realizarla unos días antes de consumirla) y para "alimentarla" con whisky durante todo ese tiempo... Por ello, esta es mi versión más simplificada (y menos "alimentada") de la tradicional torta de Navidad inglesa.

La torta no es nada complicada de realizar, pero hay que dedicarle algo de tiempo a la preparación de los ingredientes (pesando, midiendo y, sobre todo, cortando, trozando y picando las frutas secas, deshidratadas y confitadas).

Estos son los ingredientes que van a necesitar para preparar esta deliciosa y tradicional torta.




Lo primero que debés hacer es colocar en un bol 100 gramos de manteca a temperatura ambiente (o blanda). Luego, añadí 1 taza de azúcar negra y batí para amalgamar los dos ingredientes con batidor de alambre.




El resultado será un mazacote al que le agregarás 3 yemas (de a una por vez), batiendo bien en cada caso hasta conseguir una mezcla más suelta y cremosa.

Reservá esta preparación.




Mientras tanto, tamizá 1 taza de harina 000 con 2 cucharaditas de bicarbonato de sodio, 1 cucharadita de canela en polvo, 1 cucharadita de jengibre en polvo, 1 cucharadita de clavo de olor en polvo y 1 cucharadita de nuez moscada rallada. Reservá.

En otro bol, mezclá las frutas secas, confitadas y deshidratadas: 125 gramos de nueces picadas groseramente, 100 gramos de castañas de cajú picadas en trozos grandes, 100 gramos de pasas de uvas rubias (si lo deséas, podés dejarlas en remojo en whisky o ron durante la noche anterior para darles más sabor; yo las prefiero bien lúcidas y sin resaca), 100 gramos de cerezas confitadas cortadas en mitades, 100 gramos de frutillas deshidratadas cortadas en mitades y 50 gramos de almendras picadas en trozos grandes con 1/4 taza de miel y 1/4 de taza de harina 000 extra.





La idea principal de esta torta es que esté bien colmada de fruta (no faltará quien me diga que lo principal es que esté bien borracha; sin embargo, en mi versión lo más importante es la fruta y a la torta la dejamos beber, pero con mesura). Por ello, las frutas que incluyas deben estar cortadas en mitades o groseramente para encontrarnos en cada bocado con tropezones de fruta y más fruta.

Una vez que integraste las frutas con la miel y el resto de harina, incorporá esta mezcla en la preparación de azúcar, manteca y yemas.




Ahora, es momento de ir agregando la harina tamizada junto con el bicarbonato y las especias. Este proceso lo harás alternando los secos con 1/2 taza de whisky (podés usar ron o aguardiente en su lugar).





A finalizar este paso, la mezcla quedará mucho menos cremosa, logrando una consistencia más líquida.




En otro bol, batí las 3 claras a nieve. Recordá algunos tips muy útiles para tener éxito en esta tarea: 
1- Las claras no deben tener ningún resto de yemas.
2- El bol que utilices debe estar perfectamente limpio y desengrasado.
3- Añadí una pizca de sal que ayudará a montar las claras con mayor facilidad.

Uní la mitad de las claras batidas a nieve a la mezcla anterior, con movimientos envolventes. Esto ayudará a dejar más suelta y blanda la preparación.




Por último, añadí el resto de las claras batidas a nieve, siempre empleando movimientos envolventes que ayudarán a que no se pierda el aire y la tersura lograda en el batido.

Colocá la mezcla en un molde previamente enmantecado y enharinado.

No existe un molde tradicional de Christmas Cake; por ello, podés escoger el molde que más te guste, el más fiel o el que se adapte a tu mesa de Navidad (en mi caso, elegí una flanera. Sí, permite obtener una torta de formato muy delicado y no tan tradicional).




Esta receta está llena de consejos, recuerdos y tips de cocina para asegurate un resultado exitoso y riquísimo.

Antes de llevar la torta  a un horno precalentado en 180°C, prestá atención al siguiente consejo.




Una vez dorada, dejala reposar y que enfríe bien antes de continuar. 

Por lo general, esta torta se recubre con masa de almendras (mazapán) o un glasé (ésta es mi opción) y se adorna con algunas frutas enteras de las que contiene en su interior.




Esta torta tan tradicional nació hace siglos como una evolución de las papillas  hechas a base de ciruelas que se consumían en vísperas de Navidad para acomodar el estómago después de un ayuno. Así, con el correr del tiempo, estas papillas enriquecidas con frutas, miel y especias se transformaron en la actual torta de Navidad. No sin antes reemplazar la avena por harina, manteca y huevo que permitieron preparaciones capaces de sostenerse por sí mismas. En los comienzos, se consumían hervidas, ya que sólo las familias más pudientes poseían hornos.

Entre los símbolos que encierra esta torta, se destaca el de las especias que representan los regalos exóticos (aquellas especias) que los Reyes Magos le entregaron a Jesús recién nacido.




Esta es una propuesta muy gustosa, ideal para una Navidad con nieve (por eso, para quienes vivimos en el hemisferio sur, podemos conservar la receta a mano para reproducirla en nuestro invierno y disfrutarla mucho más que durante las tórridas Navidades sureñas), plena de frutas, sabores y perfumes.




Incluso, aunque la receta original debe prepararse en noviembre para que vaya tomando más gusto y para ir dándole de beber un poco de whisky cada semana (De hecho, se la conserva en un recipiente hermético, patas para arriba y se le inyecta whisky o brandy por algunos agujeritos en la masa), pueden hacerla con unos días de anticipación para que tome más gusto y se estacionen mejor todos sus sabores sin necesidad de que sea tan borracha.




Especiada, de masa suave, esponjosa, repleta de ricas frutas, con sabores persistentes que combinan a la perfección entre sí, esta torta engalanará cualquier mesa de Navidad, aportando color, sabor y bellos momentos.

Nos reencontramos en unos días, con la última receta de Navidad de este año.
¡Los espero!

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas

Comentarios

  1. Hola! esta torta se parece a la galesa?
    Otra consulta: me encanta el trabajo de scrapt que hacés para adornar tus recetas. Me podrías dar algunos tips? Por dónde empezar, dónde encontrar este tipo de imágenes...
    Desde ya gracias! y espero la última receta de Navidad!!! :)
    Beso!

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  2. ¡Hola, Fabi! Esta torta no es la torta galesa. Se parece a ella en algunos de los ingredientes (muy clásicos en la repostería inglesa como el clavo de olor, la canela, el jengibre, las frutas y pasas, el azúcar negra, la miel y el uso de whisky o licor para enriquecer la preparación).
    La receta que se parece muchísimo por el sabor de la masa a la torta galesa es el Pan de especias que publiqué hace unos días. Si le agregás clavo de olor (que no le puse a la receta) y cerrás los ojos al comerlo, el sabor será muy parecido al de la torta galesa.

    Muchas gracias! Me alegra que te guste el trabajo que hago en cada presentación de receta con scrapbooking.
    No sé si son tips, pero te puedo sugerir cómo trabajo yo. Dedicación (porque lleva su tiempito); procuro buscar elementos que combinen con las fotografías que tomé; trabajo por capas para lograr profundidad en las composiciones; conozco lo mejor posible las prestaciones de los programas para trabajar con imágenes (Photoshop, GIMP, algunos que se consiguen on-line PicMonkey, Photo Editor,etc.) para lograr sacarle su mayor provecho y no morir en el intento; practico, paractico y practico...
    En cuanto a dónde encontrar estos recursos hay miles de páginas de digital scrapbooking en la red. Por eso, vas a tener que buscar con tiempo para seleccionar qué papers, elements, embellishments, clusters, etc. son los de tu gusto y estilo. Algunas páginas tienen kits o mini kits pagos y otros gratuitos. El resto es juego-experimentación-diversión.
    Espero haberte podido ayudar.
    ¡Un beso!

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  3. Es un bizcocho espectacular, por supuesto pienso probarlo!! Pero una cosa: si se hacía en noviembre y se le iba inyectando wisky para que no se secara... en Navidad debía ser una bomba!! Un beso y Feliz Navidad!!

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    1. Jajajaja. Así es, Carmina, después de emborracharla bien emborrachada durante tantas semanas, esa pobre torta se convertía en una contundente bomba de tiempo culinaria que, además, tenía la particularidad de soportar largos períodos de tiempo en perfectas condiciones. Por eso, los parientes en Inglaterra la enviaban a sus parientes devenidos en colonizadores en tierras lejanas (Australia, EE.UU., Canadá) junto con otros productos a modo de vianda navideña.
      ¡Feliz Navidad para vos y tu familia! Un beso grande.

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  4. ¡Que bello ha quedado esta tarta!. Me encantaría hacer una como esta pero algo malo pasa cuando añado frutos a un bizcocho que siempre se van al fondo y se me queman. ¿Que mal hago?. Estoy fascinada cómo a quedado esta tarta.
    ¡Feliz Navidad!.

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    1. ¡Muchas gracias, Carolina! No se me ocurre cuál pueda ser tu error al preparar tortas con frutas. Mi único truco para que no terminen quemadas o apelmazadas en el fondo de la preparación es enharinar un poco la fruta antes de incluirla en la masa. Pero, no puede ser que no te animes a tortas así cuando preparás delicias como las que haces para tu blog.
      ¡Feliz Navidad para vos y tu familia! Un beso.

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  5. Espectacular!! Yo creo que la historia no cuenta que entre el oro, el incienso y la mirra, los Reyes también llevaban su petaquita de wisky y por eso se le pone a esta maravilla de cake de Navidad, si no de qué? La verdad es que se parece a muchos y a la vez a ninguno... es sencillamente fantástico. Yo de momento me llevo la receta y dejaré que se tome su tiempecito para que el wisky haga su función que seguro la tiene. Un abrazo enorme!!!

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    1. Sonsoles, esta cake es deliciosa con sus sabores, perfumes y toda esa fruta. Además, al dejarla macerar con el whisky durante todo ese tiempo se enriquece mucho. Estoy segura que con tus toques personales te gustará muchísimo.
      ¡Abrazo grande!

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