Receta de Navidad. Galletitas de jengibre

Esta, indudablemente, es otra receta típica de Navidad. El color, perfume y sabor de estas galletitas es tan característico como el de los otros dulces clásicos de las fiestas. Lo identificamos de inmediato, dejándonos llevar por un paseo de recuerdos de infancia que amalgama familia, juegos, mesas largas con brindis prolongados y delicias de todo tipo, la intriga por saber cuáles serían nuestros regalos, villancicos y la alegría de completar el pesebre con el niño Jesús ya nacido.
Como les vengo anunciando respecto de las otras preparaciones navideñas, es una propuesta que también podemos realizar en cualquier otro momento del año. Incluso, para quienes se preocupan por no tener cortantes alusivos a la Navidad pueden utilizar los cortantes clásicos porque la receta bien lo vale y sus comensales o agasajados quedarán felices sin importar el formato de las galletitas. Se los garantizo. Y a no preocuparse por el trabajo que significa hacer decoración por decoración de las galletas, porque les tengo una solución que queda requete bien dejando a nuestras galletitas muy elegantes para la ocasión.

Las galletitas de jengibre (que al salir del horno son tiernísimas y al enfriarse endurecen, sin ponerse duras-duras) pueden conservarse por muchos días en una lata bien cerrada, en lugar seco, lo que nos permite cocinarlas unos días antes y no estar pendientes de ellas a último momento (¡Cómo si no tuviéramos ya bastante con toooodo lo que tenemos que hacer!).
Existen varias recetas para prepararlas; ésta no incluye leche pero incorpora (además del clásico jengibre) un toque de canela y miel. ¡Una delicia muy fácil de realizar!

Por todas estas razones, no hay excusas para no prepararlas en estas fiestas. Aquí están los ingredientes...




Precalentá el horno a fuego bajo.

En un bol, batí 150 gramos de manteca blanda con 100 gramos de azúcar negra (puede ser con batidor de alambre o batidora eléctrica, a gusto) Luego, agregá 115 gramos de miel y 2 yemas de huevo e incorporá bien todos los ingredientes.




Formá una crema con cuchara de madera y agregá la ralladura de un limón.




Integrá muy bien todos los ingredientes.




Incorporá a la crema obtenida 150 gramos de harina leudante, tamizada junto con 300 gramos de harina 000, 1 cucharadita de sal, 1 cucharada de jengibre en polvo y 1 cucharadita de canela molida.




Con la ayuda de un cornet, formá la masa. Quedará muy tierna y quebradiza (se rompe con facilidad). Luego, envolvela con papel film y llevala a descansar en la heladera por unos 30 minutos.




Al sacarla de la heladera, amasá un poco con las manos para repartir bien el frío y separá la masa en porciones (esto ayudará a que no se rompa con tanta facilidad, ya que es muy frágil cuando está cruda).

Estirá por porciones la masa sobre mesa ligeramente enharinada, dejándola de medio centímetro de espesor (más o menos, tampoco es preciso que emplées regla y calibre...). Cortá las galletas con las formas que más te gusten (ésta es una tarea que les encanta a los más pequeños de la casa).




Disribuí las galletitas sobre placa para horno enmantecada y cocinalas por 10 minutos o hasta que estén firmes, pero poco doradas (para que no tomen gusto fuerte).




Dejalas enfriar y distribuilas apretaditas sobre rejilla para decorarlas (¡Vamos! Te prometo que será muy fácil y hasta divertido...).




Para la decoración te propongo realizar un glasé clasiquísimo y muy sencillo (sin jugo de limón para que se sienta el sabor del jengibre): En un bol bien limpio y desengrasado, colocá 1 clara de huevo, añadile una cucharadita de azúcar impalpable y mezclá ligeramente. Luego, batiendo con batidora eléctrica en máxima velocidad, agregá por partes el resto (la cucharadita la tomaste prestada de allí) de 1 taza de azúcar impalpable. Continuá batiendo hasta obtener una crema (merengada) con copetes bien sostenidos. Rellená con el glasé una manga de repostería descartable (o tradicional).




Cortá un orificio muy pequeño en la punta de la manga descartable. Si vas a trabajar con manga tradicional, elegí un pico adecuado para que salga muy poco glasé. 

En sentido diagonal, realizá dibujos o firuletes a mano alzada (sería a manga alzada) sobre tus galletitas. Podés hacer un cuadrillé que también queda muy coqueto y vistoso.




No me digas que esta decoración no es agradable y vistosa, priorizando el sabor de nuestras galletas  - en lugar de tener sólo gusto a azúcar, azúcar y más azúcar del glaseado - al mismo tiempo que bien rápida de realizar. Incluso, por lo sencilla que resulta, quienes se acercan por primera vez a la cocina o no tienen mucha mano para la repostería pueden incluir esta receta en su mesa de fiestas (y cultivar elogios y más elogios).




Cuenta el relato popular que el hombrecito de jengibre (típica representación de estas galletitas) fue creado por una viejecita que lo preparó como cena-sorpresa para su marido, quien volvía de trabajar. Pero, que la galleta (transformada en un ser viviente) logró escapar, corriendo rápidamente para no ser comido. Tras una larga peripecia, el desconfiado hombrecito de jengibre terminó siendo la cena de un viejo zorro astuto que utilizó sus mañas y artimañas para devorarlo. 

Sin embargo, hay otra historia también muy atractiva que señala que la panadería y pastelería que incluye jengibre siempre fue muy apreciada en Europa como reminiscencia de territorios exóticos. Incluso, esta especia era muy apreciada desde la Edad Media. 

En especial, aparece en la gastronomía inglesa (como otro de los aportes e influencias de la cocina india), la nórdica y la alemana. A propósito de ello, cuentan por allí que las primeras galletas de jengibre con formas de hombrecitos y decoradas que se han documentado son las que obsequiaba la reina Isabel I a sus ilustres visitantes para que la recordaran, ya que las galletas se le parecían.




Es una receta bien sencilla, en la que podés pedir que los chicos te ayuden, divirtiéndose, participando de la cocina y del espíritu navideño.

Otras variantes de decoración son: espolvorearlas con azúcar impalpable o realizar el mismo diseño libre y descontracturado con chocolate derretido (también quedan súper tentadoras).




Exquisitas galletitas, crocantes y muy perfumadas. Una receta para preparar con anticipación y lucirse en la mesa dulce de Navidad o convidar a amigos, vecinos, compañeros de trabajo (o de otras actividades) con pequeñas cajitas o paquetitos de galletas que harán las delicias.

Nos vemos en unos días con otra receta navideña. ¡Saludos!

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas

Comentarios

  1. Guauuu!! vaya galletas tan apetecibles y para estas fechas vienen genial. Me voy a atrever a prepararlas. Gracias por la receta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Blanca, me alegra mucho que te atrevas a prepararlas. Estoy segura que te quedarán riquísimas.
      Saludos.

      Eliminar
  2. Me gusta el picor del jengibre en lo dulce! Receta con tradición! Beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, esta es definitivamente una receta clásica y tradicional de las que no deben faltar en estos días.
      A mí también me gusta mucho cómo combina el sabor particular del jengibre en los platos dulces.
      ¡Un beso!

      Eliminar
  3. Qué maravilla de galletas!!! Como bien dices, tentadoras y se ven bellísimas en la mesa de navidad...

    Besos y muchas felicidades...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Maria Teresa por tus lindas palabras.
      Muchas felicidades para vos y tus seres queridos!
      Beso.

      Eliminar
  4. Muy ricas estas galletas y preciosa presentación.Besitoa y felices fiestas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias, Doris, por tus elogios!
      Felices fiestas para vos y tu familia.
      Besos

      Eliminar
  5. Que ricas y que bonitas te han quedado!!! Un besote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias, Sugarlove55! Me alegra mucho que te gusten.
      Un beso grande.

      Eliminar
  6. Maravillosas las galletas y tan bien documentada su historia que será todo un placer elaborarlas y más si como recomiendas es en compañía de los pequeños de la casa. Ahora que, sustituiré la ralladura de limón por la de naranja...por eso de la aportación personal y le añadiré un poquito de clavo de olor...me fascina en este tipo de galletas!!! Un abrazo cálido...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sonsoles, me alegra mucho que te guste mi receta y me parece muy bueno que ya estés pensando en añadirle tus toques personales. ;)
      Un abrazo grande.

      Eliminar

Publicar un comentario

Agradezco mucho que te tomes el tiempo de visitar mi cocina. Por eso, si mi receta te gusta, te resulta útil o si te quedó alguna duda, me encantaría que me dejes tu comentario así puedo contestarlo y visitarte.
Que disfrutes el paseo y espero que regreses pronto ;)

Google+ Seguidores