Receta de Navidad. Pan dulce con y sin frutas

Con esta receta comienza una seguidilla de propuestas culinarias, más o menos tradicionales (al menos en mi mesa), para festejar la Navidad. Ideales para la hora del dulce, para regalar a amigos o convidar a invitados que pasan a saludarnos ese mismo día, o con quienes nos reunimos durante todas las fiestas que, de ahora en más, abundan en nuestro calendario social de fin de año. 

Para esta primera receta elegí el pan dulce que preparaba mi abuela y que me recuerda a mi infancia, perfume a azahar y levadura por toda la casa, la ilusión de ayudarla con los ingredientes y verla feliz, amasando docenas para convidar, regalar y compartir.

El pan dulce es un símbolo incuestionable de las Navidades. En mi país, es el producto presente en cada mesa para festejar tanto Navidad cuanto Año Nuevo porque los turrones, las garrapiñadas, los budines y el pan dulce parecen ser los representantes inequívocos de la celebración (aunque, la mayoría de los años, tenemos más de 30°C de temperatura) como parte de nuestra mezcla de europeos y criollos o sólo de europeos que no pudieron terminar de modificar del todo las comidas navideñas, adaptándolas a climas mucho más cálidos. Podríamos decir que sin ellos, la celebración no es fiesta y comemos a reventar aún con altísimas temperaturas...

Este producto tan noble, simple y genuino reúne en sí mismo uno de los símbolos más bellos de la Navidad: compartir, en cada bocado, el pan (el alimento) con nuestros seres queridos, nuestra familia, nuestros amigos. 

Se cuenta que los primeros cristianos lo preparaban en memoria de Belén o Betlehem que en hebreo significa, justamente, "casa de pan". Habría nacido allá lejos y hace tiempo con los romanos que fueron los primeros en preparar un pan de levadura endulzado con miel, influenciados por los maestros panaderos griegos. Sin embargo, para que el pan dulce se transformara en su versión más cercana al que hoy en día conocemos (aún con sus variedades) tuvo que pasar mucho tiempo hasta llegar al Renacimiento. 

Ficción o realidad, la leyenda nos refiere que en la corte del duque Ludovico Sforza (conocido como "el Moro"), en Milán, para una Nochebuena de gran fiesta en la que el postre del cocinero del duque pondría el cierre de lujo del banquete, cuando lo sacaron del horno (un pan con frutas confitadas) descubrieron que se había quemado. Entonces, el lavaplatos (de nombre Antonio) ofreció solucionar el inconveniente con el pan que él mismo habría preparado con harina, manteca y frutas que habían sobrado, y que llevaría a su casa. La propuesta encantó a los comensales y al propio duque, quien felicitó a su cocinero personal por la original propuesta. Sin embargo, el hombre explicó que el pan lo había hecho Tony (en alusión al lavaplatos) y, aquel día, habría nacido el Panettone (pan de toni)...

Para la ocasión, les propongo una misma receta con dos variantes (o sólo una, según su gusto personal): una versión de pan dulce con frutas y la otra, sin ellas.

Aquí les dejo la lista de ingredientes. 




 Antes de comenzar con la preparación propiamente dicha valen algunas aclaraciones. A saber: 

Podés incluir toda la fruta abrillantada/confitada que te agrade (yo no la uso porque no me gusta...) y no solamente frutillas y cerezas deshidratadas o confitadas. Vale también incluir chispas de chocolate blanco y negro, pasas de uvas rubias o negras, avellanas y castañas.

Con estas cantidades, obtendrás entre 6 y 8 panes dulces de 250 gramos (aproximadamente) cada uno de ellos. Si lo preferís, en su lugar, podés preparar un pan de 1 kilo o dos de 1/2 kilo.

Si lo deseás, podés combinar ralladura de naranja con ralladura de limón y añadir a la receta una copita de coñac o jerez para aportar más sabor y perfume. Además, si agregás 2 cucharadas de miel a la preparación de azúcar impalpable, yemas y manteca, lograrás una masa más perfumada, húmeda y suave.

Ahora sí, ya es momento de empezar a cocinar.

Lo primero será que en un bol coloques 300 cc. de leche tibia con los 50 gramos de levadura fresca prensada desgranada y 2 cucharaditas de azúcar común.

Disolvé la levadura y dejá actuar (activar) la mezcla por unos 5 minutos hasta que veas que se forman "islas" de levadura burbujeante.




En bol aparte, mezclá la cucharadita de sal a los 500 gramos de harina 000, hacé una corona con esta mezcla y en el interior de ella colocá la levadura fermentada con la leche y el azúcar.




Con un cornet o espátula de panadería, integrá ambas preparaciones, formando un bollo y dejá reposar en lugar cálido entre 20 y 30 minutos.




En otro bol, integrá 200 gramos de azúcar impalpable con 125 gramos de manteca a temperatura ambiente y 3 yemas.




Incorporá la ralladura de una naranja y el agua de azahar (no te excedas para que no resulte desagradable). Reservá.




Una vez que pasaron los 25 a 30 minutos de leudado de la masa del pan, colocala sobre la mesa enharinada y estirala ligeramente con las manos, haciendo presión con las yemas de los dedos para lograr desgasificar la masa.




Una vez estirada la masa ligeramente a mano, incorporá en el interior la mezcla de yemas, manteca, azúcar impalpaple, ralladura de naranja y agua de azahar.




Para lograr armar un bollo nuevamente, deberás ir añadiendo otros 350 gramos de harina 000 (puede ser más o menos, según lo necesite la masa que debe quedar elástica, suave y no apelmazada).

Una vez que formaste el bollo, dejalo leudar en ambiente cálido hasta que duplique su tamaño.




Estirá la masa, desgasificala nuevamente, haciendo presión con las yemas de los dedos y cortala en dos mitades (una llevará frutas, la otra no).





Sobre la mitad que llevará fruta, esparcí tu selección de almendras, cerezas confitadas, nueces y frutillas deshidratadas. Recordá colocar un puñado de harina a tus frutas y enharinarlas muy bien para que al momento de cocinarse no decanten al fondo de tu pan, malogrando tanto esfuerzo, amor y dedicación. Recordá que este truco vale para cada vez que incluyas alguna fruta o chocolate en el interior de una torta o budín si deseás que queden bien distribuidos por toda su geografía.




Amasá hasta integrar la fruta lo mejor posible en la masa.



Así quedarán los bollos de masa con y sin frutas.




Ahora, con cada bollo de masa obtenido repetirás la misma operación: Dividí el bollo en 3 porciones y amasá en forma de pequeños bollos cada una de ellas.



Colocá cada pequeño bollo en su correspondiente molde de papel descartable (los prefiero a los de aluminio porque, una vez que se transforman en basura, se degradan mucho más rápidamente) y dejalos en lugar cálido para que crezcan por última vez antes de cocinarse.




Deberán duplicar su volumen o, al menos, alcanzar el borde del molde.




Con un cortante, realizá una cruz en la parte superior de cada pan dulce. Luego, pintalos con una mezcla de 1 huevo con agua en partes iguales, cuidando de no pintar la parte de masa que conforma la cruz cortada.




Cociná en horno moderado por unos 40 minutos o hasta que se dore la corteza superior y la masa se cocine.


Dejalos enfriarse sobre rejilla.




Una vez fríos podés espolvorearlos con azúcar impalpable (en mi caso, ésta fue la cobertura de los panes sin frutas)...




O podés preparar un glaseado con 1 clara de huevo y 250 gramos de azúcar impalpable. Por si no sabés cómo prepararlo, te cuento que en un bol y con batidora eléctrica batirás las claras y les irás incorporado por tandas el azúcar impalpable hasta obtener un merengue firme (si das vuelta el bol unos 180°, la preparación ni se despeina).

Con la mezcla obtenida bañarás la parte superior de los panes, incorporando luego (antes de que seque el glaseado) algunas frutas confitadas, garrapiñada, frutas secas, chispas o rulos de chocolate...




La receta es algo trabajosa, pero sencilla. Lleva bastante tiempo aunque, en su mayoría, es tiempo de leudado de la masa (en tres oportunidades) en el que podemos ocuparnos de otras tareas.




La masa de este pan dulce queda muy sabrosa, perfumada y bien etérea.

Espero que les guste y prueben la receta porque los mini panes dulces permiten darnos un gustito sin tanta culpa, regalando nuestro tiempo, amor y dedicación a invitados, amigos y vecinos para recordarles el valor de convidar y compartir el pan.

Claro está que también podés preparar esta versión sola o con frutas en un pan de 1 kilo o de medio kilo para coronar tu fiesta de Nochebuena o el almuerzo de Año Nuevo, festejando que vos y tus seres queridos tienen alimento para compartir y agradecer en su mesa.

Les mando un beso enorme y nos vemos pronto con otra propuesta navideña.

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas

Comentarios

  1. Se ve un poco laborioso, para hacer con paciencia pero por las fotos diría que el resultado bien merece la pena.
    Un beso

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  2. Cocinando a mi manera, reconozco que es algo laborioso. Sin embargo, en la lista de los pro podemos incluir los siguientes: es casero, con todo el sabor de lo hecho en casa (y lejos de conservantes y químicos); es muuuucho más económico que los que se compran en panaderías (por lo menos, lo es aquí en Argentina donde no es fácil conseguir pan dulce sólo con frutas secas (muchas y no sólo 2 ó 3 desparramadas en toda la masa), por ejemplo, y los podemos encargar en la panadería a un costo mucho más elevado queel de los tradicionales que, ya de por sí, lejos están de ser económicos...)y por último (pero, no por eso menos importante) es que se lo enseñé a preparar a personas que no tenían práctica en panadería y les quedaron estupendos, con un sabor delicioso y una miga increíble.
    Creo que el trabajo (que después se puede ver que no es tanto, especialmente si se preparan varios juntos) bien vale la pena para lucirse y para disfrutarlo.
    Gracias por pasar a visitarme ¡Un beso!

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  3. Qué trabajo pero qué satisfacción! Una genia! Siempre me reconforta leerte! Besos!

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  4. Este es el pan dulce que estaba buscando, se ve riquisimo....como los que nos hacia mi mama, esta Navidad los voy a hacer y seguramente me voy a lucir, Feliz Navidad y muchas gracias

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    1. Maria Rosa, me alegra muchísimo que la receta te sirva y te traiga lindos recuerdos. Estoy segura que vas a lucirte.
      ¡Feliz Navidad para vos y tu familia!
      Un beso.

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    2. Me gusto la receta, lo voy a hacer. Gracias.

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    3. Carina, me alegra que te guste mi receta. Después me contás qué tal te ha quedado.
      ¡Saludos!

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  5. Muy buena receta, la preparare, pero desearía hacerle una consulta;
    Es necesario colocar papel de aluminio, una bandeja con agua y para el enfriado del pan dulce con palios de tejer en su base y boca abajo.
    Si quisiera preparar solo un pan dulce de un kilo,los ingredientes como los calcularía ?
    Disculpe la molestia
    Gracias
    Pablo Antonio
    paberrios.v@gmail.com

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    1. Pablo, le agradezco mucho el comentario así como que le guste mi receta :)
      No sé dónde ha leído en mi receta lo del papel de aluminio, la bandeja con agua y que debe dejar enfriar los panes boca abajo... Sin embargo, intentaré responder a sus consultas, esperando poder ayudarlo porque, tal vez, sus preguntas se refieren a otras recetas que ha leído por allí.
      En este caso, no es necesario utilizar ningún papel aluminio. No sé si se refiere a que, en ocasiones, hay recetas que indican tapar con papel aluminio alguna cocción que aún necesita horno, pero ya comienza a dorarse mucho en la superficie entonces, para que no se queme, se tapa con papel aluminio para lograr el doble cometido de cocer la masa sin que se queme la superficie. Entretanto, la única referencia al aluminio que he hecho en mi receta es a los moldes. En tal caso, reitero que, al tratarse de panes individuales para regalar o consumir en pequeñas porciones, prefiero utilizar moldes o cápsulas de papel (no de aluminio que, al desecharlas, son contaminantes mientras que las de papel se desintegran con mayor facilidad). Pero, estos panes pueden prepararse en molde algo alto (para que pueda crecer) de tarta/torta tradicional desmontable o no: el molde de toda la vida.
      En esta receta no es necesario utilizar una bandeja con agua al momento de cocerla porque la masa es bastante húmeda; sin embargo, este recurso suele emplearse al preparar muchas recetas de panes porque, en contacto con el calor del horno, libera humedad que se transmite a la masa, dejando la miga más húmeda o jugosa. Si desea utilizar este método, puede implementarlo, colocando una pequeña bandeja o un recipiente con agua en la base del horno para ayudar a mantener el ambiente húmedo. De igual manera, puede rociar con abundante agua el interior del horno precalentado antes de colocar los panes, obteniendo similares resultados.
      Respecto del enfriado del pan boca abajo, eso sólo se requiere en ciertas recetas como la torta/tarta Chiffon, pero, en estos panes dulces sólo debe dejarlos enfriar antes de desmoldar si utiliza molde de metal convencional; con los de papel, no necesitará desmoldarlo (aunque sí, enfriarlo). Con que los deje sobre una rejilla o ayudándose con algún implemento que lo separe de la superficie para que circule aire por debajo y se logre el enfriado será suficiente.
      Por último, estas cantidades de ingredientes son para obtener un pan dulce de 1 kilo.
      Espero haberlo ayudado con sus dudas y quedo a su disposición por si tiene más consultas.
      ¡Éxitos con la receta! Saludos.

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  6. Me encanta este pan dulce, lo voy a hacer para esta navidad. Nos vamos a reunir muchas personas, asi que voy a hacerlos de 1 kilo, la duda que tengo es, a que temperatura tengo que poner el horno y cuanto tiempo mas o menos me llevaría, ya que van a ser bastante mas altos, también quisiera saber cuanto tendría que poner de agua de azahar para no pasarme, lo podría medir en cucharaditas?
    Muchisimas gracias por estas delicias que nos compartis, un beso grande y Feliz Navidad.
    Maria Rosa

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    1. María Rosa, me alegra mucho que te guste mi receta. Muchas gracias por tus lindas palabras y deseos :)
      Por lo general, a la masa de pan dulce se le agregan entre 1 y 2 tapitas de agua de azahar (1/2 o 1 cucharada aproximadamente), no mucho más que eso porque es un aroma bastante invasivo; pero, queda a gusto de cada quien... En cuanto a la temperatura del horno, para este tipo de panificados lo ideal es entre 165-180°C (horno bajo amoderado). Si lo cocinás a 165°C, el tiempo de horneado será de unos 50 a 60 minutos aproximadamente; en tanto que a 180°C requerirá de aproximadamente de 40 a 50 minutos, dependiendo siempre de tu horno.
      Espero haberte sido de ayuda. Te deseo unas muy felices fiestas.
      Besos grandes.

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