Torta de cerezas, amaranto y chocolate

Cuando veo esas cerezas bien rojas (casi granate), amontonadas en un cajón de la verdulería o el mercado, una más linda que la otra y bien carnosas, el impulso que se apodera de mí es llevarlas todas a casa. Afortunadamente, me contengo y compro una buena cantidad para darnos una panzada sin terminar en la sala de emergencias por indigestión severa...

Además, las cerezas me recuerdan a mi infancia y, especialmente, a mi abuela que las adoraba. Nos sentábamos fresquitas en el patio con sombra de su casa a comer juntas un bol entero de cerezas entre risas, historias del día y anécdotas. Entonces, también por ello, las cerezas ocupan un lugar muy especial en mi corazón.
Frías, sin mayores artilugios que sus propias dotes, son una tentación para mí y toda mi familia. Tanto que algunas cerezas que había reservado para preparar otra torta deliciosa desaparecieron en boca de un glotón que no consultó y se dejó seducir por sus encantos...

La temporada de cerezas no es muy amplia y hay que aprovecharla de principio a fin (en la Argentina, la cosecha se inicia a mediados-fines de noviembre en la provincia cuyana de Mendoza y termina, en febrero, en la provincia sureña de Chubut. Los entendidos en la materia afirman que las sureñas son las más ricas de todas las cerezas argentinas y, a juzgar por algunas conservas o dulces de esa procedencia, no puedo oponerme a esta aseveración). Por ello, les presento esta torta que las tiene como actrices principales, acompañadas por un seudocereal muy particular del que, quizá, no tengan muchas noticias: el amaranto.

El amaranto en mi país se cultiva en la majestuosa Quebrada de Humahuaca y sus alrededores, en la norteña provincia de Jujuy (también en las provincias de Santiago del Estero, Córdoba, el este de La Pampa y el oeste de Buenos Aires) por tratarse de un cultivo andino que los pueblos originarios de la región del Noroeste argentino heredaron de los incas.

Tanto la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) como la Organización Mundial de la Salud (OMS) califican al amaranto (junto con la quinua; ya les mostraré recetas dónde emplearla porque las uso con mucha frecuencia) como un alimento único por su altísimo valor nutricional, ya que puede sustituir las proteínas de origen animal debido a que contiene un balance de proteínas y nutrientes más cercano al ideal para el ser humano que cualquier otro alimento. 

Y una buena noticia es que tanto la quinua como el amaranto pueden incluirse en recetas dulces y saladas con excelentes resultados (prometo mostrarles más propuestas con estas semillas porque valen la pena y quien las utiliza queda más que satisfecho por el producto final, en términos de calidad, sabor y tolerancia).


Hechas las presentaciones y honores del caso, permítanme mostrarles los ingredientes que usaremos para preparar esta torta fácil de realizar (y de comer), que las dejará como las indiscutidas reinas de la cocina.


Eso sí, antes que pongas manos a la cocina en pos de preparar algo rico y distinto para la merienda de la tarde o la reunión con amigas, encendé el horno para precalentarlo a 180°C y enmantecá un molde alto y desmontable para tortas.

Ahora sí. ¿Comenzamos? Derretí 115 gramos de manteca y dejá enfriar. Mientras tanto, cortá al medio y quitá el hueso (carozo) a 450-500 gramos de cerezas y rocialas con el jugo de 1/2 limón. Dejalas reservadas hasta el momento crucial de la receta.

Entretanto, colocá en un bol 200 gramos de azúcar integral (podés reemplazarla por azúcar común), añadile 3 huevos de campo y, con batidora eléctrica, batí hasta obtener una crema bien consistente, aireada y de color caramelo (en caso que emplees azúcar común quedará bien blanca). Esto lo lograrás tras unos 10 minutos de batido en velocidad máxima.


Aparte, colocá en otro bol los ingredientes secos: 250 gramos de harina leudante, tamizada con 1 cucharadita (o pizca) de sal y 2 cucharaditas de polvo para hornear. Luego, agregá 50 gramos de semillas de amaranto y 100 gramos de chispas de chocolate semiamargo de muy buena calidad.  

Ambos ingredientes pueden descartarse si así lo preferís y no cambiará radicalmente la receta. Sin embargo, en caso que no consigas amaranto en el lugar donde vivís, podés reemplazarlo por semillas de amapola que combinan muy bien en tartas y tortas frutales. El caso del chocolate es distinto porque podés estar haciendo dieta especial o simplemente para no perder la línea; entonces, no lo incluyas (pero, entre nosotras, ¡no sabés lo que te estás perdiendo!).

Mezclá bien los ingredientes secos entre sí y...


Llegó el momento de agregar la crema de azúcar y huevos junto con la ralladura de 1 limón y la manteca derretida.


Ya falta menos... Volcá esa preparación bien homogénea e integrada sobre la tortera enmantecada y, por encima, disponé una a una las mitades de cerezas, hundiéndolas con suavidad en la masa. Repetí esta operación hasta agotar la provisión de cerezas, bien apretaditas las unas contra las otras para que no quede espacio sin cubrir. Finalmente, espolvoreá la fruta con 2 cucharaditas de azúcar común.


Llevá a horno moderado por 1 hora. En caso que observes que está dorándose demasiado en los bordes y todavía el centro está crudo, envolvé con papel aluminio o papel manteca (de cocina) la boca de la tortera para que los vapores de cocción que se concentren allí dentro terminen de cocinar la torta.


A la hora de servir esta torta podés acompañarla con crema batida, queso crema y cerezas frescas descarozadas, espolvorearla con azúcar impalpable o dejar que su aspecto y presencia a cara lavada seduzcan a todos.


Pese al peso propio que generan las cerezas, los trocitos de chocolate y las semillas de amaranto, la torta quedará esponjosa, bien aireada.


La fruta aportará sabor, dulzura y delicadeza. El chocolate, un toque sofisticado que acompaña muy bien a los frutos rojos, y las semillas de amaranto (además de sus propiedades nutricionales) darán un toque crocante y de textura contrastante en boca que será un éxito asegurado.



Sé que la primera idea al ver un cajón de cerezas es comerlas y disfrutarlas así, al natural. Pero, si le dan una oportunidad a la torta de cerezas, quedarán felices y tan complacidos que sólo podrán recomendar a sus amigos, parientes, conocidos y vecinos que la prueben para que también puedan deleitarse con ella.




¡Hasta la próxima receta! ¡Qué pasen una hermosa semana! 

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas








Información sobre las cerezas de Mendoza: Mendoza Cherries 
Información sobre quinua y amaranto en Jujuy del COFECYT (Consejo Federal de Ciencia y Tecnología): Debilidades y desafío del sector productivo. Quinua y amaranto Jujuy.

Comentarios

  1. Tiene que ser una combinación de sabores muy buena!Con lo que me gustan las cerezas!
    Ana de JUEGO DE SABORES

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ana, la verdad es que queda una torta húmeda, algo rústica, bien casera, con una deliciosa combinación entre el sabor de las cerezas, el toque crocante de las semillas de amaranto y los detalles sutiles y cremosos del chocolate semiamargo.

      Eliminar
  2. Ya he guardado la receta para el mes de junio, que es cuando tengo las cerezas a punto. Es una delicia de pastel. Un besazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias, Carmina! Cuando la prepares, me contás qué tal te ha quedado.
      ¡Beso grande!

      Eliminar
  3. Qué tarta tan campera!!! Leyendo tu entrada se evade uno como a otro lugar, lejos de aquí :D qué gozada! Preciosa entrada, preciosas fotos y deliciosa tarta mmm :P
    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sandra, me alegra mucho que te gustara la propuesta y mi estilo para presentar las recetas. ¡Gracias por tus lindas palabras!
      Saludos :D

      Eliminar
  4. Garni, te ha quedado espectacular esta torta..todas las compañeras argentinas que conozco tenéis una mano especial para la repostería, es verdad. Se ve la esponjosidad de la torta en la fotografía del corte..muy rica y apetecible Garni.
    El amaranto no lo he probado pero sí las semillas de amapola.La llevo a Favoritos en espera del verano y de las ricas cerezas.
    Cariños y que disfrutes de un hermoso día de verano.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡María, muchas gracias por pasar a visitarme! Me alegra mucho que te gustara mi propuesta.
      Si conseguís amaranto en alguna dietética o tienda naturista (donde se venden al peso semillas, harinas, especias, hierbas naturales, frescas o secas, productos dietéticos o alimentos ecológicos-orgánicos) o supermercado, probalo porque estoy segura que no te vas a arrepentir. Es una semilla muy pequeña que podés incluir en preparaciones dulces o saladas, con cualquier tipo de harina (incluso integrales), que brinda muchísimos nutrientes y sólo se percibe como algo crocante en la masa (¿nada mal para aportar algo curioso y distinto a cualquier plato, verdad?). Yo voy a seguir preparando platos con ella porque la uso mucho en mi cocina. Pero, claro que las semillas de amapola también combinan muy bien con las cerezas y el chocolate y, seguro, las conseguís con facilidad.
      ¡Qué pases un día estupendo! Saludos.

      Eliminar
  5. Garni, me he olvidado en el comentario anterior de preguntarte si usas horno de gas o eléctrico.Aquí, el precio de la electricidad es carísimo desde que nos subieron los impuestos de la energía y ando pensando en cambiarme a un horno de gas,aunque no tengo experiencia de él, la verdad, ni sé si el horneado tendrá más complicaciones.
    Me gusta consultar siempre a mis amigas.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. María, para cocinar uso horno a gas. Aquí también estamos poniéndonos al día con cambios tarifarios y pérdidas de subsidios en las tarifas de gas y luz y, por lo menos para mí, me resulta más económico un horno a gas que uno eléctrico. Tengo una cocina Ariston de 90 cm. de ancho con la que cocino todos los platos de Bouquet. No sé si será costumbre, pero creo que los únicos secretos de los hornos a gas consisten en que tengan un buen cierre para que no pierdan calor, que la distribución del calor en el horno sea pareja para que cocine bien, y que estén muy bien nivelados respecto del piso para que las tortas, budines, etc. no nos queden con picos o tiradas hacia algunos de los lados.
      Espero haberte ayudado, aunque sea un poquito, en tu consulta.
      ¡Un beso grande!

      Eliminar
  6. que cosa mas rica este bizcocho!!! ya mismo es temporada de cerezas, otro para la lista. Bsstos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias, Manoli! Me alegra mucho que te guste la propuesta.
      Besos.

      Eliminar
  7. Hola guapa! como siempre tu entrada es maravillosa y la curiosidad de las semillas de amaranto, ya mismo cuando visite el herbolario le estoy preguntando a la chica que tal vez sepa de lo que hablo, si no en los puestos de especias que hay por el centro de Granada, asi que me la apunto como las demás. Un besote gordo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola! Sé que no es una semilla de lo más común, pero el amaranto se consigue en Europa (y en España, claro está). La verdad es que bien vale la pena buscarla porque es deliciosa y muy nutritiva.
      Un beso grande.

      Eliminar
  8. Hola, tengo amaranto en casa en semilla, tengo tiempo que quiero usarlo justo en pan salado o postre dulce.... Pregunto, la semilla se usa cruda, y se cocina en el horno junto con todo??,, porque yo pensé que tendria que cocinarla antes... y la de quinua, tambien la puedo usar cruda y hornearla??' gracias..
    tan pronto vea tu respuesta "pongo las manos en la masa"...........

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Irene, el amaranto en esta receta (lo mismo ocurre en una de pan integral casero con semillas que he publicado) se emplea crudo y se cocina junto con el resto de los ingredientes en el horno. Existen otras preparaciones que requieren que se lo cocine antes. Lo mismo ocurre con la quinua: en algunos casos se utiliza cruda; en otros, debe cocerse primero, lavándola muy bien para quitarle la saponina que la recubre y que, en grandes proporciones, nos intoxica. De cualquier modo, algunas semillas y copos de quinua ya se compran limpios y listos para usar.
      Éxitos y saludos.

      Eliminar

Publicar un comentario

Agradezco mucho que te tomes el tiempo de visitar mi cocina. Por eso, si mi receta te gusta, te resulta útil o si te quedó alguna duda, me encantaría que me dejes tu comentario así puedo contestarlo y visitarte.
Que disfrutes el paseo y espero que regreses pronto ;)

Google+ Seguidores