Rosca de almendras para celebrar la Pascua.

Estoy dando vueltas con esta receta desde bien temprano en la mañana ... ¿La publico o no la publico? Es muy sabrosa, bien casera y de sabor delicado, pero (siempre hay un pero...) no quedó digna de una tapa de revista culinaria porque, casi con autonomía propia, mi rosca de Pascua se dejó seducir por la levadura y el calorcito del horno, adquiriendo medidas dignas de alimentar a un equipo de rugby (con cuerpo técnico incluido). Por un lado, eso me gusta porque cuando veo algo súper perfecto  - aunque soy bastante obsesiva con los detalles y la prolijidad, debo admitirlo y, por esa razón, me esfuerzo mucho para que las cosas salgan lo mejor posible - algo dentro de mí me dice que no es del todo genuino. La cocina casera, la de las abuelas, la que heredamos de generación en generación, conoce de trucos y truquitos, dedicación, sabores que pueblan nuestros recuerdos y conocimientos técnicos (que se asimilaron con muy pocos tecnicismos y palabras rimbombantes); sin embargo, en muchos casos, los resultados finales no son dignos de la foto de producción gastronómica...
La verdad es que tenía toda la intención de repetir la receta para hacer nuevas fotografías, pero algunas complicaciones personales no me lo permiten. Y aquí estoy frente a mi pc, pensando qué hacer con esta rosca de Pascuas con relleno de almendras que decidió crecer y crecer y crecer... Eso sí, con un saboooor que hizo que en una tarde desapareciera (y sin equipo de rugby de visita en casa).

En fin, aquí les dejo mi propuesta para Pascuas: una versión de rosca distinta a la clásica (con huevos y crema pastelera. Si quieren saber cómo preparar una rosca más ortodoxa, aquí tienen la receta de la Rosca de Reyes que es muy, pero muy parecida; sólo tendrán que agregarle los conocidos huevos de gallina o de chocolate). Juzguen ustedes si quieren prepararla o si les gusta mi propuesta.





Antes de empezar, les dejo los ingredientes que necesitarán para realizarla.





Para preparar la esponja (el fermento que dará vida y volumen a tu rosca), en un bol colocá 25 gramos de levadura fresca prensada, desgranada con los dedos. Añadí 1 cucharadita de azúcar, 1 cucharada de harina 000 y 150 cc. de leche tibia. Mezclá y dejá reposar por unos 10 minutos en un ambiente cálido, tapada con papel film.




Mientras la esponja descansa y trabaja la levadura, prepará la masa colocando en un bol 50 gramos de manteca y 50 gramos de azúcar. Batí con batidor de alambre para cremar ambos ingredientes y agregá 1 huevo (de campo), 1 cucharada de miel (orgánica, mejor) y 1 tapita de esencia de almendras.





Añadí, en forma de lluvia, 250 gramos de harina 000, tamizados con 1 cucharadita de sal y, luego, los 50 gramos de almendras molidas





Incorporá todos los ingredientes muy bien, ayudándote con un cornet hasta armar algo parecido a un bollo (no te preocupes demasiado por lograrlo porque, todavía, falta agregar la esponja).




Por último, añadí la esponja ya fermentada. Amasá con tus manos, sobre mesa ligeramente enharinada, por 10 minutos hasta obtener un bollo húmedo (puede que necesites algo de harina extra para realizar esta tarea, todo dependerá de la humedad ambiente; lo que en Buenos Aires siempre significa tener a mano harina extra).
Dejá reposar el bollo en un lugar tibio y sin corrientes de aire por, al menos, 1 hora.




Aquí viene uno de los trucos importantes de esta preparación: Después de reposar en lugar tibio y duplicar su tamaño, llevarás el bollo (siempre tapado con papel film y en un bol para que lo contenga) a descansar hasta el otro día en la heladera. En ese tiempo la masa continuará leudando (va a adquirir el doble - o más - de tamaño) porque la levadura seguirá alimentándose y creciendo.

Al otro día, prepararás el relleno de almendras para la rosca. Para ello, mezclarás en un recipiente 200 gramos de almendras molidas con 200 gramos de azúcar, 1 cucharadita de canela en polvo, 1 copita de cognac (o de algún vino dulce) y 2 claras de huevo. Reservá.




Ahora sí llegó el momento de armar la rosca. Primero, presioná con gentileza la masa para dispersar el frío y desgasificarla. Luego, con palote, estirala sin dejarla totalmente fina para que no se desarme ni se pegue a la mesa (para ello, te aconsejo estirar sobre superficie enharinada). Por último, distribuí el relleno de almendras sobre la masa.




Haciendo presión, enrollá la masa y dale forma de rosca uniendo los extremos, introduciendo uno dentro del otro.

Colocá la rosca en placa enmantecada y, en el centro, introducí una lata cubierta con papel manteca para mantener su forma. En este punto, para controlar con más exactitud el crecimiento de tu rosca, te recomiendo colocarla en un molde Savarin previamente enmantecado (mucho mejor si es desmontable).





Dejá leudar por 30-40 minutos. Luego, pintala con huevo diluido en agua y espolvoreale azúcar mezclada con algunas gotas de agua (amasala con las manos para distribuir de manera pareja la humedad; resulta un sustituto ideal si no conseguís o no tenés a mano el azúcar grana) y cubrila con almendras fileteadas algo humedecidas para que no se quemen durante la cocción.

Si no conseguís las almendras fileteadas, podés preparalas en casa: en una cacerolita colocá la cantidad deseada de almendras y agregá agua. Llevá al fuego hasta que las almendras empiecen a flotar; en ese momento, colalas y secalas en un paño. Realizando muy poca presión, las almendras perderán sus cáscaras con mucha facilidad. Luego, con cuchillo, podés cortarlas o filetearlas a gusto.




Cociná la rosca en horno precalentado a 180° C por unos 30 minutos o hasta que se dore la superficie.




La masa es de sabor suave, con una textura bien liviana y alveolada, con mucho perfume (y sabor) a almendras. El relleno le otorga untuosidad y más sabor a la preparación, mientras que la cobertura de azúcar con almendras le confiere el balance adecuado de dulzor, ya que la masa en sí no contiene mucha azúcar.





En fin. Aquí les dejo mi enorme y bien artesanal-casera Rosca de almendras para festejar estas Pascuas. Eso sí, con rosca tradicional o menos ortodoxa, mini roscas o sobredimensionadas, con búsqueda de huevos, con los dulces típicos de la época o con menos tradiciones (incluso, sin ellas), con o sin vacaciones de temporada, con rigurosidad religiosa o sin participación... les deseo que disfruten de unas muy felices Pascuas que signifiquen para ustedes un renacimiento en todo sentido: del corazón, de la fe, de la esperanza, de la espiritualidad, de las cosechas, del otoño (aquí, en el hemisferio sur) o de la primavera (en el norte), de la unión, los sueños y las utopías.



Les mando un cariño enorme y espero que les guste mi propuesta de hoy.

Nos encontramos la semana que viene. ¡Bon appétit y Felices Pascuas!

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas



Comentarios

  1. A mí me parece perfecta, para un equipo de rugby o para lo que quieras. Enorme? Eso en mi casa no dura ni para sacar las fotos, jajaja. Tiene que estar buenísima!!
    Que pases un buen finde. Besitossss

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    1. Jajaja. Nuria, me hisciste reír con ganas :D Muchas gracias por los elogios. Bueno, en casa pude contener a la tropa hasta hacer las fotos y después sólo quedaron las migas...
      Buen fin de semana para vos también. Besos.

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  2. Tiene un aspecto increíble!!! Y de almendras, que me encantan! Besos :)

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    1. Carmen, muchas gracias. Me alegra que te guste mi receta. A mí también las almendras me pueden; son riquísimas.
      Besos.

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  3. El aspecto de esta rosca de pascua es esquisito!! y si es un poco
    mas grande de lo normal, mejor! que cuándo algo esta rico, nos gusta
    comer un trocito mas.
    Besos.

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    1. ¡Muchas gracias, Cucharadas de placer! Me alegra que te gustara mi receta. La verdad que quedó muy sabrosa y delicada (y voluminosa jajaja):D
      Un beso.

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  4. !Que buena forma de celebrar la Pascua amiga!.
    Una rosca nutritiva y bien saludable...me gustan mucho este tipo de dulces.
    Espero que estés pasando unos días entrañables...un abrazo con mi cariño y ! feliz Pascua !.

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    1. ¡Muchas gracias, María! La rosca quedó bien sabrosa. Espero que vos y tu familia hayan pasado una feliz Pascua.
      Te envío un abrazo grande.

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  5. Mmmmmmmmmmmmmmmmmm, que delicia! que pintaza tan fantástica! Buenisima

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    1. Me alegra mucho, Susana, que te guste la receta. Lástima que no puedo enviarte un trozo para que la pruebes...
      ¡Saludos!

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  6. Tal como la pones de rica, no llegaría ni a la mesa...huuuuu que buenisima.Besos

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    1. Doris, la verdad es que no duró mucho después de las fotografías... Jajaja.
      Muchas gracias por pasar por mi blog.
      Un beso.

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  7. ¡Debe estar exquisita! Y muy bien explicada, saludos

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    1. Carmen, me alegra mucho que te guste mi propuesta. Quedó muy rica, perfumada y sabrosa.
      ¡Saludos!

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  8. Silvina qué elaborada! Me da verguenza que pases por mi blog y veas que yo en Pascuas hice una torta hiiiiiiperfácil en licuadora... sacrilegio!!! pero estuvo rica y voy cumpliendo el proyecto de una receta de libro por semana...
    Esta receta imperdible y con tu explicación: fácil!!!
    Besos!!!

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    1. ¡¿Fabi, en serio te pareció elaborada?! Tiene sus secretitos y sus tiempos, pero como siempre digo: mientras la masa trabaja, una puede dedicarse a otras cosas...
      Me alegra mucho que estés preparando tu receta de autor semanal, a modo de desafío personal. A propósito, ya mismo me voy a dar una vuelta por tu blog para ver las novedades.
      ¡Besos!

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  9. Oye!! cómo que las fotos son son dignas??? te ha quedado espectacular!!! vaya pinta y el corte :D me estoy desconsolando y todo :D A nosotras nos pasó lo mismo con la levadura cuando hicimos el roscón de reyes y salió ernoooorme jajaja como para un equipo de fútbol jajaja son cosas que pasan pero si de aspecto y sabor están buenos... pues genial que haya salido trande jajaja más toca :D Un besazo! Todo precioso como siempre ;)

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    1. Sandra, es lo mágico de trabajar con levadura, un ser viviente que nos recuerda que también puede tener sus intereses personales y, como en mi caso, crecer hasta donde se lo permitieran su ganas y expectativas jajajaja :D
      La verdad que aunque algo descomunal, la rosca quedó deliciosa y duró un suspiro porque los comensales (incluido el perro) se peleaban por comerla... :D
      Gracias por tus elogios y por pasar a saludarme.
      ¡Un beso grande!

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