Galletas de avena (a la irlandesa)

¡Hola! ¿Cómo han estado? ¡Al fin puedo sentarme a escribir receta después de muchos días! Es que asuntos familiares y de salud (mis benditas cervicales que, de tanto en tanto, se encargan de recordarme que no puedo hacerme carne de todo, cargar en mis espaldas pesos propios y ajenos, y que no soy una súper-chica que todo lo puede...) me han mantenido alejada - en metros y metros - de mi PC. Pero, aquí estamos de nuevo, disfrutando de este ratito de cocina con una nueva preparación. En esta ocasión, les propongo realizar unas deliciosas galletas de avena a la irlandesa que les resultarán prácticas, económicas y muy sencillas. 

Eso sí (nobleza obliga), les advierto antes de comenzar que esta receta es una de esas preparaciones clásicas, de la cocina de antaño, con ingredientes tradicionales (de la mesa irlandesa y de casi cualquier mesa occidental, para decir las cosas como son) que no es light-de dieta-bajas calorías. Sin embargo, estas galletas me recuerdan a mi infancia, a la casa de mi mejor amigo, a mi abuela postiza Eily (cuyo nombre en irlandés significa Luz... Y la verdad que el nombre le quedaba como anillo al dedo porque era un cascabel siempre sonriente, bien dispuesta a lidiar con niños propios y ajenos, plena de luz, de alegría y de ganas de vivir), al patio del colegio, a muchas casas de mis otros amigos y compañeros, a merienda después de todo un día de estudio... En fin, por todo ello es que no he querido tocar-modificar-meter mano casi nada en la preparación original que se me confió siendo adolescente (que es cuando aprendí a prepararlas). Además, estas galletas son, sencillamente, riquísimas, plenas de avena, bien aireadas y crujientes. Ideales para arrancar el día con mucha energía, sabor y optimismo (que nunca está de más para encarar la jornada, ¿cierto?).




Aquí les dejo el listado de ingredientes mientras les recuerdo que si no tienen harina de avena no es necesario que salgan corriendo a comprarla, ya que pueden obtenerla moliendo muy bien, en procesadora o minipimer, los copos de avena tradicionales. ¡Y listo!




Dicho esto, empezamos con la receta que es bien fácil...

En un bol, colocá 1 taza de harina de avena y, sobre ella, tamizá 1 taza de harina 0000 con pizca de sal y 1/2 cucharada de bicarbonato de sodio

Luego, agregá 1 taza de copos de avena y 1 taza de azúcar. Integrá muy bien.




Entonces, a los ingredientes secos incorporales 180 gramos de manteca/mantequilla derretida (aún tibia). Con cornet/espátula de panadería-pastelería mezclá muy bien. Por último, añadí 1 taza de harina de avena (la segunda taza de la lista de ingredientes) y 1 huevo (de campo/pastoril/ecológico). 

Valiéndote del cornet, integrá muy bien los ingredientes. Para ello, puede que la mezcla requiera de algunas cucharadas extra de harina 0000 para ayudar a tomar la masa.




Entonces, sobre la mesa de trabajo espolvoreá algo de harina y con palote/rodillo estirá la masa lo más pareja posible, dejándola de 0,5-1 centímetro de grosor. Con cuchillo afilado, cortá las galletas en rectángulos más o menos parejos y, con un tenedor, pinchalas para que durante la cocción no se arqueen.




Disponé las galletas sobre una placa ligeramente enmantecada y llevalas a un horno precalentado a 200° C. Cociná por 10-15 minutos o hasta que se doren.

Al cocerse, crecerán hacia arriba y hacia los costados, tomando un color dorado muy agradable y tentador.




Dejá que se enfríen bien en la propia placa antes de sacarlas porque, aún calientes, son bastante frágiles; sin embargo, una vez frías, se vuelven crocantes y más firmes.




Como se puede ver, esta receta básica, tradicional y sencilla nos dará por resultado una galletas exquisitas, de sabor dulce y suave, bien crocantes y aireadas que gustarán a todo mundo, sin dudas.




Algunas observaciones y recomendaciones finales: Pueden sustituir la harina común/0000 por harina integral fina. Pueden hacer lo propio con el azúcar de la receta, reemplazándola por azúcar integral/mascabo/panela.

Si desean reemplazar la manteca derretida por algún ingrediente más sano, pueden utilizar unas 5 cucharadas bien colmadas de aceite de coco o cualquier otro aceite neutro de su preferencia, en lugar de la materia grasa de origen animal.

Las medidas dadas en esta receta corresponden a las clásicas tazas medidoras de repostería y panadería, donde una taza contiene 250 ml.

Por último, quiero recordarles algunos de los beneficios de incluir avena en nuestra dieta: El consumo de este cereal ayuda a fortalecer las funciones neurológicas. Además, contribuye a reforzar nuestro sistema inmunológico, combatiendo infecciones bacterianas y mejorando la cicatrización de las heridas. Su alto contenido de minerales (hierro, selenio, manganeso, cobre, zinc, yodo y calcio) y fibra soluble la convierten en una excelente aliada para reducir la presión arterial, combatir el colesterol y proteger del estreñimiento. Asimismo, es rica en vitaminas E (un gran antioxidante que evita el riesgo cardiovascular, mejora la calidad de la piel y del cabello), B1, B5 y B6 (involucradas en el desarrollo y mantenimiento de nuestro sistema nervioso central), y 8 aminoácidos esenciales (de alto valor proteico) que ayudan a depurar el organismo de toxinas, prevenir la osteoporosis, regular el metabolismo, mejorar la digestión, proteger contra el cáncer y la arteriosclerosis. Por ello, de ser posible (es decir, si nuestro organismo nos lo permite), es ideal incluirla en variedad de preparaciones del día a día.

Antes de despedirme, como hace unos días atrás celebramos San Patricio (patrono de Irlanda), les dejo un fragmento de las tantas (y tantas, y tantas...) bendiciones irlandesas que se regalan de corazón a quienes queremos desearles prosperidad y transmitirles alguna enseñanza. Por ello, aquí les dejo mi bendición irlandesa para todos ustedes.




Aunque sé  que estas galletas no son una receta muy dietética que digamos - pero, podemos aggiornarla un poco, dejándola con algunas calorías menos - verán que es una linda (y bastante sana) manera de honrar la cocina irlandesa y uno de sus pilares fundamentales: la avena. A los niños les encantan y, de tanto en tanto, les hace muy bien a la salud consumirlas como desayuno o merienda. Simples, fáciles de hacer, crujientes y con la textura de los copos de avena, estas galletas son unas exquisiteces siempre bienvenida en cualquier mesa; se los garantizo. Pruébenlas y después me cuentan...

¡Hasta la próxima! Pasen una hermosa semana, disfruten con sus seres queridos y experimenten en la cocina.

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas

Comentarios

  1. Gracias por la receta, si se cuida la procedencia de los ingredientes para mi es una receta calorica pero muy sana, ideal para empezar el día , estupendas para el invierno... yo me guardare la receta en mi cuaderno de dulces y un día la haré... Y me ha sido algo nuevo el detalle de hacer harina con los copos y el minipimer, me va muy bien saberlo, gracias y que tengas un precioso día !!!

    ResponderEliminar
  2. Muy buenas!! necesitaba una receta así.Muchas gracias!

    ResponderEliminar
  3. No son ligth pero son muy saludables al emplear avena, harina integral y aceite.
    Beso Silvina, desde Mar del Plata

    ResponderEliminar
  4. No solo me gustan las recetas de las abuelas, también me llenan de recuerdos y emociones. Creo que todas hemos tenido algún familiar muy cercano, en mi caso sí que era mi abuela, con el que hemos compartido elaboraciones dulces. Estas galletas traen a mi memoria momentos únicos que las hacen más apetecibles aún. No soy de hacer galletas, pero estas me las guardo para hacerlas en cuanto pueda.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. Ayyy como te entiendo, ahora mimos están las mía igual que si tuvieran un saco de patatas sobre ellas.........pero esto es mi momento de paz así que aguanto un poquito.
    No hay nada como las receta tradicionales así que que te voy a decir de la entrada de hoy, una maravilla en todos los sentidos...........bueno mejor si pudiéramos robarte una galletita.
    Besinos

    ResponderEliminar
  6. Mil gracias por tus recetas, son deliciosas y me agrada consentirme haciéndolas.

    ResponderEliminar
  7. Bueno... a veces hay que pecar, mujer. No suelo hacer ascos, y mira que yo soy de comida sana super sana, a estas galletas con un poco de mantequilla o con alguna grasa, porque la vida no es solo chupar palos de apio, y porque en cualquier caso no voy a subirme a ninguna pasarela a lucir las lorzas :)

    ResponderEliminar
  8. Cuando veo una receta con estos ingredientes, me da envivia y me prometo que no tardando dejare de ser tan clasica y empexare a mojarme un poco mas en los distintos sabores..
    Me han encantado
    besoos

    ResponderEliminar
  9. Qué entrada más bonita! Y qué galletas más ricas, irlandesas 100%, recetas así vale la pena que no se pierdan nunca, y me alegro de que ya estés mejor, a seguir adelante y disfrutar de los ratitos de cocina :) 1 besazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias por tus lindas palabras! Me alegra mucho que te guste mi receta :)
      Un beso grande.

      Eliminar
  10. Me encantan las galletas de avena, todas las que veo las apunto y éstas no van a ser menos jeje. Un besote!!

    ResponderEliminar
  11. Te echaba de menos, de verdad, así que me alegro muchísimo de saber que estás algo mejor. las galletitas tienen que estar buenísimas y perfectas para mi cafelito de la tarde. Un beso y cuídate mucho amiga mía!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida amiga, muchas gracias por tus lindas palabras. ¡Yo también las echo de menos cuando no estamos en contacto! Muchas gracias por tus buenos deseos :)
      Te envío un cariño enorme.

      Eliminar
  12. No sé si me gusta más la receta o la historia que hay tras ella. Cuando a mí me confían una receta así tampoco quiero cambiarle nada ¡¿qué voy yo a aportar a una receta que es perfecta porque si no no hubiera aguantado el paso de los años?!

    Me alegro mucho además de que estés de nuevo de vuelta, y espero que tus cervicales te den una tregua. No juegues a ser una super mujer, al menos tómatelo con calma durante un tiempo, que es necesario que te repongas

    ¡Feliz y dulce fin de semana!
    http://losdulcessecretosdecuca.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Cuca, muchas gracias por tus lindas palabras y tu cariño :) Prometo que me estoy cuidando y trato (al menos trato...) de darle tregua a mis cervicales, tomando las cosas con algo más de calma. Menos mal que hago meditación y yoga que sino... Jajaja ;)
      Un beso grande

      Eliminar
  13. La receta buenisima como siempre pero te digo una cosa? Me encanta el recuadro verde que hiciste para poner los ingredientes de la receta! He disfrutado leyendo esta entrada y espero que sigas mejor de salud,
    bs y feliz fin de semana!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Diana, me alegra mucho que te guste mi receta y mis diseños para los ingredientes :)
      Te agradezco mucho tus buenos deseos.
      Un beso grande.

      Eliminar
  14. A mi no me importa que no sea muy light, la verdad, te comes un par y tampoco se va a acabar el mundo, no? Son unas galletas deliciosas, niña, qué gustazo verlas y qué gustazo sobre todo comerselas, jajaja.
    Me alegro muchísimo de que ya estés mejor, eso es lo más importante.
    Un beso muy grande, preciosa, que tengas un buen finde!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Nuria :) Aquí estamos, dándole batalla que a mí unas simples cervicales no me van a ganar la partida Jajaja
      Un beso grande, grande.

      Eliminar
  15. Primero gracias ala abuela Eyli allá donde quiera que esté, por tan fantástica receta y luego gracias a tí por habérnola traído con tanto cariño. Muy light no será, pero como cariño le sobra a raudales eso compensa todas las calorias que pueda tener de más. Gracias por tus consejos, siempre es bueno aprender un poquito más de todo. Un enorme abrazo y de nuevo gracias por tan deliciosa receta (cuando la haga utilizare aceite de coco). Bss

    ResponderEliminar
  16. Hay dos cosas que no tienen calorías, el agua y lo que dejamos en el plato. Así que a estas galletas hay que atacarle con moderación, como con el resto de la repostería. Vamos a disfrutar comiendo cositas que nos gustan, como estas ricas galletas y después gastando suela de zapatos, que moverse es fundamental. Que tengas una buena semana. Un beso.

    ResponderEliminar
  17. Hola guapísima !!!
    Esta receta me ha conquistado, ya sólo por ser la receta de una abuela (aunque postiza) es garantía de que tiene que estar de rechupete. Si te digo la verdad, la avena no suelo utilizarla en la cocina, pero si el salvado de avena.
    Y aunque no sean ligeras, ante ciertas delicias, es mejor dejada la cabez cuanta calorías y dejarse llevar y disfrutar.
    Me alegro que estés mejor, mi niña y que nos hayas enseñado semejantes galletas, pena no poder llevarse una para el camino.
    Besotes gordos y feliz semana.

    ResponderEliminar
  18. Silvina, repasa los ingredientes, que me parece que hay un gazapo jaja
    Bssss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, Nuria. ¡Muchas gracias por avisarme! Ya lo he corregido ;)
      Un beso grande.

      Eliminar
  19. Excelentes, nos han gustado mucho! gracias por compartir la receta !

    ResponderEliminar
  20. Gracias por la receta, pero los últimos descubrimientos informan que antaño , la avena se remojaba para evitar los efectos dañinos a largo plazo de uno de sus componentes pero, que en la modernidad, las corporaciones evitan ese paso fundamental( por una cuestión de tiempo-ganancias, poniendo en riesgo al consumidor y este hecho es descubierto por la ciencia y cubierto por las Instituciones de control, las cuales "deberían cuidarnos". Espero que este dato de disemine y abra nuevos canales de investigación para un verdadero cuidado de nuestra salud.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De hecho, el día de hoy, el porridge/gacha continúa preparándose sobre la base de avena remojada por horas para neutralizar los efectos desfavorables para nuestro organismo que mencionás.
      La industria alimenticia está plagada de prácticas absolutamente en contra de nuestra salud y a favor de sus ganancias y escasas pérdidas, en detrimento de nuestra calidad de vida. Por eso, lo más apropiado es cocinar en casa con productos orgánicos certificados que conozcamos su procedencia y calidad.
      Lo ideal, siempre, es remojar por horas la avena antes de utilizarla porque si constantemente la consumimos sin remojar (y cruda, como en muchos casos), a largo (y a veces no tanto) plazo, nuestro intestino y aparato digestivo en general acusarán recibo.
      De cualquier modo, esta receta - tal y como me la enseñaron- no se prepara con avena remojada.
      Saludos.

      Eliminar

Publicar un comentario en la entrada

Agradezco mucho que te tomes el tiempo de visitar mi cocina. Por eso, si mi receta te gusta, te resulta útil o si te quedó alguna duda, me encantaría que me dejes tu comentario.
¡Que disfrutes el paseo y espero que regreses pronto! ;)

Google+ Seguidores

Entradas populares