Gratin de coliflor y champiñones

No sé si ya se los he contado antes, pero la coliflor es una de mis hortalizas preferidas. Sé que a mucha gente la condiciona el tema de los aromas que quedan flotando por la casa cuando se la cocina; por ello, no la incluyen con frecuencia en sus dietas. Digan la verdad, muchos no la preparan por esta razón, ¿cierto? Pues bien, este asunto se puede resolver con algunas prácticas adecuadas de cocción. A saber: El método ideal para cocerla es al vapor o en olla a presión y por pocos minutos porque allí - en el tiempo, justamente - radica todo el asunto del mal olor. Cuando sobre cocemos la coliflor, la exponemos a altas temperaturas por un tiempo prolongado lo que, en contacto con el agua caliente, genera la liberación de los compuestos azufrados (isotiocionatos) que forman las flores de esta verdura y que, en crudo, son inodoros. Cuanto más tiempo la cocinamos, más sulfuros liberamos. Entonces, con cocciones rápidas, de pocos minutos, nos salvamos del mal olor querendón, no perdemos nutrientes por el camino y la coliflor nos cae mejor, incluso.

Dicho todo esto, quiero presentarles la receta de esta semana: un Gratin (o gratinado) de coliflor y champiñones que los dejará enamorados (Y miren que hay que enamorarse de la coliflor que, pobrecita, tiene tanta mala prensa con eso de los aromas que produce...). En casa nos encanta comerla de esta manera porque, la verdad sea dicha, queda exquisita y gusta tanto a los grandes como a los pequeños.




Aquí está el listado de ingredientes (ya ven que no son muchos y que, seguramente, los tienen en casa) para preparar esta receta con la que van a poder lucirse ante su familia, conquistándoles el corazón y el estómago.




¿Vamos a la receta? Cociná unos 600 gramos de coliflor al vapor o en olla a presión. Reservá. Aparte, rehogá en 1 cucharada de aceite de coco (o el de tu preferencia) una cebolla picada junto con 1/4 de pimiento rojo picado. Añadí 200 gramos de champiñones de París feteados y condimentá con sal, pimienta, nuez moscada, orégano y 1 cucharadita de queso vegano (en mi caso, está compuesto por semillas de girasol y calabaza, algas espirulina y kelp, cúrcuma, pimentón, levadura nutricional, orégano, perejil, romero, y algunos vegetales deshidratados: zanahoria, apio, espinaca y cebolla).




Recordá no estar revolviendo constantemente para que los hongos se cocinen sin liberar toda su agua. Así quedarán sabrosos, dorados y conservando sus formas. Luego, incorporá la coliflor cocida que habías reservado y añadí 1 cucharadita de cúrcuma. Mezclá y desarmá en trozos más pequeños las flores de coliflor.




Entonces, agregá a esta preparación 1 taza de leche o caldo vegetal (casero, mucho mejor) en el que disolviste 3 cucharadas de almidón de maíz. Bajá el fuego a mínimo y revolvé hasta obtener una crema. Apagá la hornalla, incorporá un puñado de queso rallado (yo utilicé un rico Parmesano) e integrá bien.

Disponé la preparación en cazuelas o moldes aptos para horno, rociados con rocío vegetal y cubrila con el resto de queso rallado (en total, entre el queso que incorporaste en la mezcla y el que espolvoreaste por encima, debe haber 1 taza).




Llevá a horno fuerte y cociná hasta que se gratine, quedando dorado y crujiente. Disfrutá del sabor de un plato sencillo, gustoso y nutritivo, en pocos pasos y con pocos ingredientes.




Algunas observaciones y recomendaciones finales: El queso vegano de la receta es prescindible. En mi casa gusta mucho por el sabor que le aporta a los platos, pero pueden no incluirlo o pueden reemplazarlo por especias, hierbas y condimentos de su gusto: un toque de estragón, una pizca de romero o de tomillo, el pimentón dulce o la páprika si prefieren el sabor picante, el Masala/Garam Masala, el curry en cualquiera de sus variantes y las semillas de sésamo, calabaza o girasol ligeramente tostadas y molidas les quedan de mil maravillas a esta preparación. Elijan la combinación que más les guste o diviértanse probando nuevos sabores.

Los champiñones de París pueden reemplazarse por la variedad de hongos/setas que consigan en los comercios o mercados, la que más les agrade o la que se  dé mejor en su región (Portobello, shiitake, girgolas/champiñones ostra...). Con cualquiera de ellas, pese a las variantes de sabor que aportarán a la receta, el plato quedará delicioso sin dudas.




Por su bajo contenido de hidratos de carbono, la coliflor es muy indicada para incluir en dietas hipocalóricas o de control de peso. Además, es una gran fuente de vitaminas A, B, C y K, ácido fólico/folatos, potasio, fósforo, calcio y magnesio. Al mismo tiempo, es un excelente antioxidante, antiinflamatoria (por contener Omega-3 y vitamina K), diurética, depurativa, contribuye a reducir la presión arterial, a proteger el corazón y al cerebro, y a prevenir ciertos tipos de cáncer. Por todo ello, preservando sus nutrientes y exponiéndola a una cocción reducida, es ideal para incluirla en nuestra mesa.




Con una cubierta sabrosa, dorada y crujiente, un corazón cremoso y con mucho sabor, este plato se volverá el preferido de sus familias con sólo probarlo. En casa, como ya les conté, somos fanáticos de la coliflor y, en particular, de esta receta. 

Espero que les guste mi propuesta y que se animen a prepararla porque, estoy segura, les gustará mucho. Nos vemos la semana que viene.  ¡Pásenla muy bien, disfruten de la vida junto a sus seres amados y experimenten en la cocina!

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas
Digiscrap: ©Blagovesta Gosheva Digital Scrapbooking Design/Tracy Martin Scrapbooking Designs/Erica Zane Digital Scrapbooking/Bouquet Garni Recetas

Comentarios

  1. Que plato mas rico y sano!! me encanta!! Bs.

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  2. Que bueno que nos muestras otra forma de hacer la coliflor, me gusto mucho!
    Bs!

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  3. Hola Silvina, los productos de la huerta me fascinan. Esta receta de coliflor, aromatizada con un toque de cúrcuma debe estar fantástica. Bstes.

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  4. Hola ! De solo leerla me resulta un plato de lo más apetitoso, en mi casa comemos más broquil que coliflor aunque también nos gusta la coliflor, estoy deseando que llegue la temporada para probar esta receta. El queso vegano no lo he comido nunca , lo probare con la alternativa que nos ofreces que también parece muy rico. Que te vaya muy bien , un besote.

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