Guiso verde de cebada y garbanzos

Se nos está terminando el invierno por estos lares del planeta y, la verdad es que con este asunto de "El Niño" (léase, Fenómeno climatológico conocido como El Niño-oscilación Sur (ENOS o ENSO). Si quieren conocer más info sobre el tema, aquí pueden encontrar bastante), ha sido una estación de lo más peculiar: pocos días de mucho frío, muchos días de lluvia y lluvia mañana-tarde-noche, sin ver un rayo del sol y sintiéndonos más british que un londinense, y algunos días con máximas de primavera-que-se-va-acercando-al-verano... Entonces, los platos de cuchara no han tenido tanta salida como en otros años. Sin embargo, no vamos a abandonar el invierno sin presentar al menos un rico guiso/guisado (o cazuela) de cereales, verduras y legumbres. Porque sí, porque nos gusta, porque nos hace bien y nos caldea la pancita junto con el corazón ;)




Hoy les propongo que preparemos un Guiso verde (porque básicamente utilizamos vegetales de ese color) bien gustoso, sencillísimo, con ricos garbanzos y con una cebada perlada de lo más sabrosa. Aquí, los ingredientes.




¿Comenzamos con la receta? Lo primero es lo primero: Poné a remojar durante unas 3 horas 2 y 1/2 pocillos de café (la clásica medida de madres y abuelas para tomar las porciones de arroz. Ahora, si querés ponerte quisquilloso, te diré que se trata de unos 260 gramos, aproximadamente) de cebada perlada limpia. 

Pasado ese tiempo, rehogá en 1 cucharada de aceite de coco (o el que más te guste) 1 cebolla cortada en brunoise y 3 puerros/porros/ajoporros cortados en rueditas. Sazoná con sal, pimienta recién molida y nuez moscada recién molida. Una vez que la cebolla transparente, añadí la cebada perlada escurrida para que se nacre. Revolvé con una cuchara de madera para que no se queme y, pasados unos minutos, añadí caldo de verduras/vegetales (si es casero, mucho mejor). ¿Cuánto? Para cubrir toda la verdura y la cebada (y un poquitín más).




Dejá cocinar hasta que la cebada comience a sentirse más blanda; para ello, incorporá caldo cada vez que la preparación lo requiera (¡Ojo! No tiene que ser una sopa; sólo debe quedar cubierta la cebada por 1 dedo o un poquito más de caldo mientras esté cociéndose, como cuando preparamos un risotto). En ese momento, agregá 500 gramos de espinaca congelada y 400 gramos de brócoli congelado (ambas verduras pueden usarse frescas; en ese caso, lavalas muy bien y cortalas en trozos para que se cocinen mejor y para que puedan servirse con mayor facilidad). Rectificá la sazón y agregá 1 cucharadita de cúrcuma y 1 cucharadita de queso vegetal (en su lugar, podés utilizar cualquier condimento que te guste).



Por último, cuando ya la cebada esté prácticamente lista, incorporá 1 taza de garbanzos cocidos. Dejá que todos los sabores se amalgamen y complementen. Entonces, añadí 1 taza de queso rallado (Parmesano, Provolone, Manchego, Reggianito...) y 1 nuez de aceite de coco (o de manteca/mantequilla). Revolvé y dejá que descanse por unos minutos antes de servir. Listo... ¡A disfrutar de un plato muy sencillo, pero d-e-l-i-c-i-o-s-o!




Algunas observaciones y recomendaciones finales: El nacrado es una técnica que consiste en la cocción de los granos de arroz (o cebada) en un medio graso (puede ser aceite, manteca/mantequilla o grasa), junto a las verduras básicas con que se inicia todo salteado o guiso/guisado (cebollas, puerros/porro/ajoporro, ajos, pimientos, zanahorias), por algunos pocos minutos, con el propósito de que el grano mantenga su forma y suelte su almidón.

La cebada perlada de la receta puede reemplazarse por arroz integral, arroz blanco o trigo sarraceno. De igual modo, los garbanzos pueden sustituirse por las legumbres de su preferencia (lentejas o porotos/frijoles en cualquiera de sus variedades, arvejas/guisantes/chícharos, habas...).

Recuerden que el consumo de cereales junto con legumbres resulta de lo más beneficioso para las dietas vegetarianas y veganas, ya que la unión de dichos grupos de alimentos proporciona una proteína de alto valor biológico. Además, es ideal consumir legumbres (en este caso, los garbanzos) con verduras de hojas verdes (las espinacas, por ejemplo), en lugar de vegetales ricos en almidón - porque los garbanzos ya contienen -, favoreciendo así la digestión.




Entretanto, es importante resaltar que los garbanzos son ricos en vitaminas (A, B1 o tiamina, B2 o riboflavina, B3 o niacina, B6 o piridoxina, C, E y K), minerales (calcio, magnesio, hierro, sodio, fósforo, zinc y potasio) y fibra. Por ello, contribuyen a protegernos del colesterol "malo", reducen nuestros niveles de azúcar en sangre y aseguran una correcta función intestinal. Además, ayudan a regular la presión arterial, la circulación en general y a mantener las defensas de nuestro organismo altas. 

Para cocinar los garbanzos conviene dejarlos en remojo en agua fría (para que no pierdan vitaminas) por algunas horas (no menos de 8 horas y no más de 10-12 horas para que no se eliminen sus propiedades nutricionales). Esto ayudará a acelerar el tiempo de cocción, rehidratando las semillas secas y reduciendo la cantidad de oligosacáridos que contienen (culpables de producirnos molestias  en los intestinos). El agua de la cocción deberá estar caliente para que no queden duros e incomibles; esto también se aplica para el agua que pueda requerir durante este proceso. Es decir, si necesitaran más líquido durante su cocción, éste deberá estar caliente para no reducir la temperatura de cocción de las legumbres.




Ya ven que por tratarse de un plato bien sencillo no descuidamos ni un segundo las premisas de sabor y nutrición que siempre nos ocupan. Es que este guiso/guisado es muy sabroso, nutritivo y muy fácil de preparar. La verdad es que no hay excusas para no realizarlo porque es una manera bien gustosa de incorporar cebada perlada en nuestra dieta.

Pruébenlo y después me cuenta qué les ha parecido. Estoy segura que quedarán encantados ;) Nos reencontramos la semana que viene. ¡Pásenla muy bien, disfruten de la vida junto a sus seres amados y experimenten en la cocina!


Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas
Digiscrap: ©Alexis Design Studio/ Designs by Connie Prince/Bouquet Garni Recetas

Comentarios

  1. ¡¡¡ Que rico !!!! Es ideal para los días fresquitos, yo mezclo las legumbres con arroz integral y me gusta la combinación , la cebada no la he comido nunca y después de leer esta receta me apetece probarla.... Me apuntare en mi cuaderno de recetas para tenerla bien a mano. Que tengas una feliz semana !!

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  2. Qué maravilla!! Yo tampoco he probado nunca la cebada de esa forma, nunca se me hubiera ocurrido!! El tiempo aquí en Galicia sobre todo el mes de agosto una pena, encapotado y lloviendo casi todo el mes de Agosto, parece que estamos ya en Otoño... Paciencia!!

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  3. Que delicia de sopa con cebada! Tu saliendo del Invierno y por aca vamos a entrar al Oto~no!! Tu receta me viene perfecta para prepararme y tener listas opciones para cuando se empiece a poner mas fresco!
    Bs!

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  4. Hola guapísima !!!
    Pues aquí nos queda Verano para rato, y con unas olas de calor que hemos pasado de olé. Sinceramente ha habido días que pensé que no tendría fuerzas para acabarlo en condiciones y eso tampoco mola, ya no sé si me gusta más el frío jaja
    En fin, yo te aseguro que hago guisos todo el año, en verano por supuesto siempre aprovecho para ver que bajen un poco las temperaturas antes de aventurarme para que no protesten.
    Me voy feliz con entrada: no he cocinado nunca la cebada pero me ha recordado muchísimo en apariencia al trigo tierno y por otro lado he aprendido un término nuevo, el nacrado, que no lo había oído en mi vida.
    Por supuesto, tu guiso me ha parecido delicioso. Pero a eso, ya me tienes acostumbrada :)
    Besotes gordos mi niña, feliz finde.

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  5. Aquí la cebada perlada se gasta más bien poco. Pero yo creo que con arroz integral puede funcionar bien, eso sí, me espero a que nos intercambiemos la estación, que aquí aún vamos en chanclas - aunque por poco tiempo ya!

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  6. ¡Hola preciosa! Ya de vuelta después de mis vacaciones y con muchas ganas de regresar a vuestras cocinas y a la mía propia.

    Aquí se nos acaba el verano que ha sido más verano que nunca, y yo encantada, la verdad. Decir que se nos acaba es bastante optimista porque parece que aún nos queda buen tiempo para rato, pero al menos ya no vivimos cada día a 40 grados que íbamos a morir de una insolación.

    Estoy deseando empezar a preparar platos de cuchara, muy calentitos, porque frío también tenemos para rato en mi pueblo. El que nos traes me resulta muy curioso porque aquí la cebada no se suele usar (vamos, yo no lo he visto nunca en ningún plato, la verdad) y me ha llamado mucho la atención

    ¡Besos mil!

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  7. Que bueno tu guiso.
    Las fotos bien chulas.
    Un saludito

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