Leches vegetales. Leche de almendras

¡¡Al fin!! Después de semanas kilométricas, que me parecieron interminables, la casa quedó pintada (bueno, al menos la mayor parte de ella; faltan algunas cositas que se harán en poco tiempo). Y, como es lógico, al caos le sobrevino... más caos, claro está :P Porque ordenar y poner todo en su lugar también se sintió como una tarea titánica en la que una descubre inexorablemente que guarda más de lo que necesita y que está cada día más llena de cosas y cositas, trastos y más trastos... Pero, no se deshace de nada porque con ellos se preparan las fotos de este blog y son recuerdos de familia o de viajes y mil excusas más. Jajaja :D Bueno, para dejarme de dar lata, les cuento que finalmente reconquisté mi cocina y para festejarlo quiero compartirles una de mis recetas de cabecera: básica, fundamental, sencilla elevada a la décima potencia, muy saludable y que repito varias veces a la semana ;)

Es muy probable que en búsqueda de nuevos sabores, por pura curiosidad o intentando encontrar alimentos sanos de origen vegetal, aptos tanto para beber como para cocinar, hayan descubierto la leche de almendras (así como algunas otras leches vegetales). No sé en el lugar donde ustedes viven, pero por aquí esta leche suele tener un precio bastante oneroso. Sin embargo, podemos prepararla nosotros mismos en casa - en cuestión de pocos minutos - a sabiendas de los ingredientes que utilizamos y por un precio mucho menor (pese a que los frutos secos, por estos días, no tienen valores muy económicos...).

Hoy, les traigo mi receta de leche de almendras, ideal para preparar tanto bebidas frías como calientes o para cocinar los platos que más les gusten porque quedará con un sabor neutro, apto para recetas dulces y saladas por igual.




Con únicamente 2 ingredientes y muy poco trabajo, obtendremos una leche de sabor y aroma agradables, con una textura muy suave y sedosa que enamora con solo mirarla (y ni les cuento si la probamos).




¿Empezamos? Colocá en un bol amplio una taza de almendras (no es necesario pelarlas; si sos un fanático, podés hacerlo, pero no es obligatorio porque no quedarán ni rastros de ellas). Cubrilas con abundante agua limpia y dejalas en remojo por 8-12 horas. Yo suelo prepararlas a la noche, de un día para otro.




Pasado ese tiempo, colá las almendras, desechá el líquido en el que las remojaste y enjuagalas abundantemente bajo el chorro de agua.

Luego, disponelas en el vaso de la licuadora y añadí 3 tazas de agua potable.

Procesá por unos 3 minutos aproximadamente hasta obtener una mezcla espumosa y blanquecina (vas a observar que no han quedado, prácticamente, rastros de la piel de las almendras).




Verté lo obtenido (una parte líquido, una parte sólido) en una bolsa para preparar leches vegetales que ubicaste sobre un colador de malla bien apretada, dispuesto sobre un bol profundo.

Primero, dejá que el líquido decante por sí mismo; luego, sujetando bien la bolsa (cerrala y da algunas vueltas a la parte de tela que queda libre para asegurarte de que no se escapará nada por allí) comenzá a hacer presión y a estrujar para lograr, de ser posible, quitar toda la leche.

Cuando termines esta tarea, te quedará el líquido en el bol y, dentro de la bolsa, la pulpa (generalmente, llamada okara). ¡No la tires! Con ella, podés preparar más leche (eso sí, quedará más aguada/lavada/liviana); además, podés dejarla secar naturalmente o, si preferís acelerar el proceso, en un horno muy bajo para utilizarla como harina de almendras. También podés emplear la pulpa/okara para realizar quesos vegetales, galletas, incluirla en la preparación de pestos, desayunos, bebidas (enriquece y hace más cremosos los licuados/smoothies), guisos y cazuelas como espesante, budines, bizcochuelos y tortas/bizcochos, cocas y tartas...




Algunas observaciones y recomendaciones finales: Yo ya hace bastante tiempo que preparo esta leche de forma casera y, entonces, conozco el punto que más nos complace en casa. ¿Qué quiero decir con esto? Uno de los mayores problemas a la hora de probar las densidades de las leches vegetales es que el producto en cuestión no nos quede como agua saborizada, con gusto a poco del fruto seco o semilla que utilizamos. En este caso, y con estas proporciones, la leche queda con gusto a almendras y con una densidad ideal para preparar cualquier bebida o realizar cualquier receta. Sin embargo, como esto puede ser una cuestión personal de paladares, les recomiendo que la primera vez que la preparen prueben con añadir a las almendras limpias sólo 1/2 taza de agua potable, procesándolas hasta obtener una pasta. Luego de ello, vayan añadiendo más agua hasta alcanzar la densidad, sabor y textura que más les agrade. Una vez que sepan esto, al prepararla con cierta regularidad, podrán añadir esa cantidad de agua directamente, acelerando el proceso de producción.

Con estas cantidades se obtienen unos 750 cc. de pura leche de almendras que deberán conservar en la heladera por no más de 3-4 días, en envase de vidrio cerrado/con tapa, lavado y bien limpio (mejor si ha sido esterilizado).

Cuando los días son muy calurosos, pueden dejar las almendras en remojo dentro de la heladera/nevera/refrigerador, tapadas con papel film, para que no fermenten y se mantengan en perfectas condiciones.




Antes de utilizarla, lo ideal es que la agiten por 1-2 minutos porque, como todas las leches vegetales, tiende a decantar y segmentar. Esto es absolutamente normal y se soluciona con esta sencilla y eficaz práctica.

En lugar de una bolsa para preparar leches vegetales pueden utilizar tela de lienzo/liencillo u otra tela de fibras naturales cuya trama sea bien cerrada para que tenga la capacidad de permitir filtrar el líquido, reteniendo la pulpa de las almendras.

Si lo desean, en lugar de utilizar en el momento la pulpa/okara que resulta de la preparación de la leche, pueden congelarla y guardarla en el freezer en un envase hermético para utilizarla más adelante en algunas de las preparaciones que ya les comenté (pronto les voy a enseñar distintos ejemplos de ello).




Como habrán notado, a la leche no la endulzo ni saborizo con ningún producto porque prefiero que quede con su sabor natural, conservando una cierta neutralidad que resulta perfecta para cocinar cualquier receta (dulce o salada) o para preparar licuados/smoothies y bebidas diversas (tanto frías como calientes). 

Espero que la receta les resulte de utilidad y que prueben de hacerla porque si hasta ahora no consumen leche de almendras estoy segura que, al probar la versión casera, quedarán tan enamorados con su sabor y su textura que no dejarán de prepararla por nada en el mundo ;)

¡Hasta la semana próxima! Aquí los voy a estar esperando con nuevas recetas. Hasta entonces, les deseo que la pasen muy bien. Disfruten con sus seres queridos y experimenten en la cocina.


Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas
Digiscrap: ©Agnesingap Designs/BCD Designs/Cottage Arts/Bouquet Garni Recetas

Comentarios

  1. Mi madre nos hacía leches vegetales de almendras y arroz cuando éramos pequeños y estábamos mal de la tripa o teníamos fiebre, pero ahora que las consumo habitualmente, las compro siempre. Últimamente la que más tomo es de avena, pero me gustan todas, también sin azúcar, no soporto una leche dulce. Por eso me quedo con la tuya tan rica, hecha como a mi me gusta.
    Un beso.

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    1. Lola, mi mamá siempre me cuenta que su madre también les preparaba leches de avena, almendras o arroz cuando tenían dolor de panza o cuando no toleraban la leche de vaca, etc.
      Mi bisabuela siempre decía que "no hay nada nuevo bajo el sol" y, al menos en estos casos, es una gran verdad; sólo que ahora las consumimos por intolerancias, decisiones personales, dietas específicas...
      A mí, particularmente, me gusta la leche de alemndras más que cualquiera otra por su sabor tan delicado y por su capacidad de combinar bien tanto en comidas dulces como saladas, permitiendo utilizarla con libertad y creatidad a la hora de cocinar con ella.
      Un beso.

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  2. Hola guapa!! La verdad que no he probado nunca las leches vegetales, bueno sí la de coco solo. Tendré que hacerla en casa que no parece nada dificil. Un besote!

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    1. Nauzet, te garantizo que en tu vida habrá un antes y un después de las leches vegetales caseras por lo sencillas que son y lo frescas, ya que no duran demasiado tiempo (por razones de vencimiento y porque no llegan a cumplir ese plazo porque gustan mucho);
      Algunas de ellas, más que otras, nos permiten cocinar de mil maravillas y tomarnos una bebida fría o caliente enriquecida con los sabores que aportan. Además, se hacen en un ratito de tiempo, nada más.
      Un beso grande.

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  3. Que buena!!
    Con la piel de la almendra queda un colorcito muy bonito en la leche, a mi me gustan crudas y con piel :-))
    Un saludito

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    1. Mijú, me alegra que te guste mi propuesta :)
      Como digo en la receta, esta leche tiene tantas variantes como cocineros y siempre-siempre se luce por su sabor y textura.
      Saludos.

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  4. Hola Silvina, qué bien que ya hayas terminado de pintar y acomodar tu casa... a mi esos arreglos me ponen algo estresada, pero reconozco que de vez en cuando hay que hacerlos. Como desde que nos casamos siempre hemos vivido de alquiler, siempre que nos tenemos que mudar de un lugar a otro aprovecho para pintar la nueva casa... en fin, espero que eso aún esté muy lejos, pues ahora estamos muy bien donde vivimos.
    Tu leche es exactamente igual que la que yo hago y me encanta. También la suelo hacer neutra para poder utilizarla en otras preparaciones y porque nunca me ha gustado la leche dulce. Es una bebida muy rica y en verano yo la toma tal cual, bien fresquita del frigo y con alguna galletita... lo que hace que pasemos un lindo y dulce momento en la merienda. Un beso, linda y hasta la semana que viene.

    Ahh... se me olvidaba, el sándwich de la semana pasada me encantó y quiero decirte que la cocinera Juliana López May me fascina, su estilo, los utensilios de cocina que utiliza, etc. Suelo ver muchos vídeos de ella pro Youtube y tengo pendiente de publicar alguna recetita de ella. Todo un acierto, un beso de nuevo linda.

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    1. Querida Pilar, haber terminado con la tarea de pintura de la casa es un alivio inmenso porque, aunque debía hacerse, eso no quita que tuvimos todo patas para arriba por muchos días, con todo lo que eso conlleva... Jajaja :D
      En cuanto a la leche de almendras, es una de las leches vegetales más sabrosas y versátiles. Al hacerla así (neutra) nos permite emplearla en cualquier tipo de plato sin inconvenientes (en especial para mí que no soy amante de lo agridulce). Pero, como "cada maestrito con su librito" existen muchas versiones, todas acomodadas a experiencias propias ;)
      Juliana López May es una de nuestras grandes cocineras contemporáneas, llena de buenas ideas, recetas y anécdotas. Me alegra que te guste su cocina y sus preferencias en la decoración de la mesa.
      Un beso y que tengas muy buena semana :)

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  5. Hola preciosa, últimamente esta es la leche que hago en mi casa , mi medida es 12 almendras (ya remojadas toda la noche) por vaso de agua , la trituro la filtro y ya esta. Como bien dices más sencillo imposible y para mi de las leches caseras que he probado es la que mas me gusta.... ;-) Que tengas felices y creativos días, hasta la próxima.

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    1. Querida Karmen, esta visto que esta receta es casi una joya de cada cocinera porque todas tenemos nuestra propia versión, ajustada a nuestros gustos y preferencias ;) Y eso, creo yo, es magnífico porque deja bien claro que nos preocupamos por lo que nos llevamos a la boca y nos involucramos en su elaboración :)
      Para mí también la leche de almendras, de todas, es la más sabrosa y delicada.
      Espero que estés muy bien y que sigas sorprendiéndonos con tus maravillosos trabajos manuales.
      Un beso grande.

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  6. Muy buena leche..y como dices la medida de almendras es a gusto de cada uno , lo aprendí con el tiempo, no hay medidas fijas para que salga bien, es al paladar de cada uno, yo por ejemplo estoy bien con 50 almendras, me sale con el espesor justo, la pulpa la deshidrato y la voy guardando, luego la uso para algo...

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    1. Así es, Kitara, cada uno prepara esta deliciosa y muy nutritiva leche con la receta según su gusto; por eso, lo importante es atreverse a realizarla e ir ajustándola hasta obtener la proporción ideal a nuestro paladar.
      La pulpa/okara puede utilizarse en muchas otras recetas y, efectivamente, puede deshidratarse o congelarse para emplearla más adelante ;)
      Me alegra que te guste mi propuesta y gracias por dejar tu comentario :)
      Saludos.

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  7. Hola, es una delicia esta leche. En verano la descubrí y la tuve que repetir mil veces pues fue un refresco perfecto y de lo más sano. Como ando despistada estos días no sé si has cambiado la cabecera del blog hace tiempo o es reciente, me encanta. Un beso querida amiga!!

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    1. Querida Elisa, me alegra mucho verte por aquí. De corazón, deseo que te sientas acompañada. Sé que nada cambia la situación que tenés que atravesar; pero, siempre si el camino se transita con amigos y gente que nos quiere se hace un poquito más llevadero...
      Me alegra mucho que te guste la nueva cabecera del blog y que compartas conmigo el placer por la leche de almendras (y si es casera, mucho más).
      Un beso enorme a la distancia, pero con todo mi cariño.

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  8. Silvina, menos mal que ya terminaste, te estuve leyendo por encima en la entrada pasada y sólo con eso ya me dió estrés jejeje. Te compadezco, a mi me estresa muchísimo tenerlo todo patas arriba cuando toca limpiar a fondo, cambiar algún mueble o pintar, es como una odisea para mi y siempre intento atrasarlo al máximo, pero termina llegando :( jeje
    Yo vivo en Barcelona y las leches vegetales sí son más caras que la leche de vaca, digamos que el doble e incluso un poco más, dependiendo de qué sea (soja, arroz, almendras, avena...) si es eco o no, si es natural o está saborizada, etc.
    Yo consumo muchísimo la de soja y la de avena, pero he de decir que probé una de almendras casera (o eso me dijeron)en un restaurante de mi zona y me gustó bastante, aunque confieso que esa si estaba endulzada con miel.
    Preparar este tipo de leches resulta mucho más sencillo de lo que pensaba, así que probablemente lo probaré en casa :)
    Un beso guapa, y feliz fin de semana.

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    1. Débora, me has hecho reír con ganas porque me siento identificada. No me gusta tener la casa patas para arriba y, mucho menos, por varias semanas, de modo que esos días fueron duros para mí (sin importar que era por una buena y necesaria causa); pero, haber terminado con todo me ha dado una inmensa alegría (además de toneladas de cosas para acomodar, lavar, limpiar...). En fin... :D
      Creo yo, que el problema de las leches vegetales comerciales por un lado es su precio (muchas veces inflado por tratarse de productos de consumo en dietas especiales - sea por enfermedad o por decisión personal - o porque la materia prima es de origen ecológico, sustentable, orgánico o cómo le llamen) y por el otro que, en algunos casos, contienen varios químicos para que duren más tiempo, le aporten sabor o tengan más o menos fluidez (como en el caso de la leche de coco para hacerla más espesa). Por eso, prepararlas en casa es garantía de la calidad del producto que estás utilizando (porque vos misma lo elegiste) y ahorro en el proceso de elaboración que, como ves, no tiene nada de complicado. Además, hacerla de forma casera tambien nos permite tener leche fresca cada 2-3 días, algo que en otro tipo de leches, si vivimos en ciudades, es muy complicado de obtener.
      Un beso grande y que estés muy bien.

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  9. Esta leche está bien rica!!besos

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    1. Dezazu, me alegra mucho que te guste mi propuesta :)
      Besos.

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  10. De la leche de almendras me enamoré hace tiempo, es una delicia tomarla fresquita! hasta la tengo en el blog (saborizada con vainilla) pero como muy bien dices así neutral sirve para más preparaciones.
    Me alegro que hayas terminado de ordenar la casa, ahora a descansar un poco después de tanto trajín!
    Besos

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  11. Super blog :) ja też nie lubię mięsa. Pozdrawiam.

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