Recetas de Navidad. Kruidnoten

¡Ahora si! Hoy, 8 de diciembre, con el armado del árbol de Navidad damos por iniciada formalmente la temporada de fiestas en este blog. Y, para empezar con las recetas tradicionales de esta época del año, he elegido estas galletas especiadas, súper fáciles y sabrosas que pondrán, de inmediato, el "modo navideño" en marcha y dejarán la casa llena de perfume a especias. Son verdaderamente prácticas porque se hacen en un ratito y desaparecen en un abrir y cerrar de ojos. Les gustan a todo mundo y, si hay peques en la casa, son la excusa ideal para permitirles ayudarnos en la cocina mientras se divierten metiendo manos en la masa ;)




Poquitos ingredientes que, seguramente, tienen en casa o pueden conseguir con facilidad y poco trabajo (que en esta época del año, con tanta cosa por hacer en poco tiempo, también se agradece) son las claves de esta receta. Después, a disfrutar de los sabores simples más tradicionales, convidando a nuestros amigos, compañeros de trabajo y familiares.




En un ratito preparamos la masa y cuando nos queremos dar cuenta ya podemos empezar a comer y convidar estas galletas estupendas. ¿Comenzamos?

En un bol, formamos una corona con 230 gramos de harina leudante (la que incluye polvo para hornear o levadura química), tamizada junto con una pizca de sal. En el centro de la corona disponemos 125 gramos de azúcar negra/morena junto con 2 cucharadas de mezcla de especias (preparada con canela, jengibre, nuez moscada, clavo de olor, anís y cardamomo), 100 gramos de manteca/mantequilla blanda/pomada y 3 cucharadas de leche (puede ser vegetal o animal). Con las manos, desmenuzamos los ingredientes del centro hacia los bordes, como si estuviéramos preparando un crumble que, poco a poco, iremos amasando para amalgamar todo.




Mezclamos, entonces, hasta lograr integrar muy bien, formando un bollo de masa. Para ello, debemos tener en cuenta que no quedará armado un bollo elástico al estilo más tradicional sino que se formará, mayoritariamente, por presión, debido a que la mezcla queda con una textura quebradiza, muy tierna y algo arenosa. Una vez logrado esto, envolvemos el  bollo con papel film y lo llevamos a la heladera/refrigerador/nevera por unos 30-40 minutos para que se enfríe.




Pasado ese tiempo, tomamos porciones con la mano (del tamaño de una nuez o más pequeñas inclusive) y formamos unas bolitas que iremos acomodando, algo separadas entre sí, en una placa apta para horno, previamente enmantecada o humedecida con rocío vegetal.




Cocinamos en horno precalentado a 160-180°C por unos 20 minutos o hasta que hagan piso y se doren ligeramente. Tengamos en cuenta que no deben pasarse de cocción porque toman un sabor algo amargo poco apetecible.

Una vez horneadas, dejamos enfriar sobre rejilla y podemos guardarlas, por algunos días, en frascos o recipientes herméticos sin perder su textura y manteniéndose frescas (aunque no puedo decirles a ciencia cierta por cuánto tiempo se conservan perfectas porque en casa, cada vez que las preparo, desaparecen en un día o dos, a más tardar...).




Algunas observaciones y recomendaciones finales: En lugar de azúcar negra/morena puede emplearse azúcar integral/mascabo. De hecho, en esta oportunidad, utilicé azúcar negra porque quería terminar un poco que me había quedado dando vueltas por la despensa. En cualquier caso, tanto el azúcar integral/mascabo como el azúcar negra/morena aportan buena dosis de humedad, perfume y color acaramelado a la masa.

Pueden preparar estas galletas de un tamaño más pequeño (aunque las originales se aceptan tanto de esta medida como más pequeñitas, algo parecidas a los amaretti más chicos) y se multiplicará la cantidad. Por cierto, con estas proporciones de ingredientes se obtienen unas 32 galletas del tamaño de una nuez.

En las distintas versiones que existen de esta receta (aunque las más tradicionales conservan este formato) se admite aplanarlas un poco al disponerlas en la placa para ser horneadas e, incluso, se les puede realizar un dibujo de enrejado en la parte superior, apoyando con suavidad y ejerciendo ligera presión con un tenedor.




Estas deliciosas y muy perfumadas galletas, conocidas como Kruidnoten o Kruidnoot, se consumen en los Países Bajos durante el Sinterklaas o Fiesta de San Nicolás, también conocida como la Navidad holandesa. Se celebra el 5 y 6 de diciembre (¡hace algunas horas no más!) aunque comienza a mediados del mes de noviembre cuando, Sinterklass o San Nicolás (el personaje que derivó en Santa Claus, nuestro Papá Noel) llega a Holanda, junto a su ayudante (Zwarte Piet o Pedro Negro porque se mancha la cara al bajar por las chimeneas; aunque hay otras versiones que hablan de un deshollinador italiano, un demonio que el santo obliga a realizar buenas acciones y hasta un esclavo negro salvado por San Nicolás al haberle comprado su libertad) en barco a vapor desde España. Desde entonces, los niños holandeses se ilusionan con recibir regalos y dulces de mano de este anciano y regordete obispo con vestimentas rojas, barba blanca y cayado dorado. Por eso, cada noche dejan zanahorias o dulces en medias/calcetines que cuelgan de las chimeneas para tentar al caballo de San Nicolás (Amerigo), que lo transporta por los tejados de las casas, entrando a ellas a través de las chimeneas. Entretanto, la tradición manda colocar los zapatos la noche del 5 de diciembre para recibir regalos, dulces y la inicial de sus nombres en letras de chocolate en la mañana del 6 de diciembre. Esta costumbre derivó de aquella, establecida hacia el siglo XV, cuando se dejaba un zapato en la iglesia y las propinas obtenidas de la gente pudiente se repartían, al otro día, entre la población más necesitada económicamente.




A mí me gusta mucho, en esta época del año, volver a las recetas tradicionales (tal vez porque me traen hermosos recuerdos de mi niñez...). Disfruto enormemente probando nuevas preparaciones y mezclas para lograr panes dulces libres de gluten y/o veganos, budines/queques/bizcochos más saludables y recetas que reemplacen ciertos ingredientes por otros más beneficiosos para nuestra salud; sin embargo, como durante todo el año no suelo preparar muchos dulces y mi cocina no vive llena de golosinas y caprichos, me gusta volver, de tanto en tanto, a las raíces. Como en esta receta en la que hay ciertos permitidos (como la harina refinada o la manteca/mantequilla que no aparecen mucho en mis recetas) que, creo, podemos darnos el permiso de utilizar y comer porque no son grandes cantidades y porque la clave de todo en nuestra dieta se basa en la mesura.

¿Qué les ha parecido la receta? ¿Se animan a preparar estas galletas tan sencillas y sabrosas para regalar, compartir y disfrutar cocinando con los más pequeños de la casa? 

Espero que les guste mi propuesta y que la preparen porque es muy sabrosa, a la vez que súper fácil, y en un ratito se puede tener unas galletas tentadoras para compartir y disfrutar ;)

Nos reencontramos el martes. Les deseo un hermoso fin de semana. Disfruten junto a sus seres queridos, pásenla muy bien y experimenten en la cocina.

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas
Digiscrap: ©Studio Alexis Design/BCD Designs/Crossbone Cuts Designs/Natashya Lorren/Snips and Snails Designs/Scrappin Serenity/Bouquet Garni Recetas

Comentarios

  1. Me gustan este tipo de galletas especialmente, primero por su sabor y después por lo fácil de su elaboración sin tener que utilizar rodillo para estirar, ni moldes para cortar, con tan solo hacer unas bolitas podemos disfrutar al hacerlas y mucho más al comerlas. Y que viva la Navidad!
    Un beso.

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    1. Lola, yo creo que una de las mayores virtudes de este tipo de galletas es que son cero complicaciones: No necesitan de mucho tiempo de trabajo, no requieren de grandes conocimientos técnicos ni de parafernalia culinaria, nos permiten jugar con los más pequeños e introducirlos en el magnífico mundo de la cocina, haciéndolos partícipes de lo que comemos; además, son muy sabrosas, bien especiadas y perfumadas… En fin, son puros pro y ninguna contra ;)
      Un beso.

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  2. Hola preciosa! Nos traes unas galletas sencillas de hacer pero por ello no menos ricas, estoy deseando llenar la casa con aromas navideños y estas galletas con todas las especies que traen deben de desprender un aroma delicioso. A mi me faltan la mitad de las especies, hoy aquí es festivo, mañana sin falta las compro y este fin de semana comienzo a ambientarnos de Navidad. Un fuerte abrazo y hasta el martes.

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    1. Karmen, te garantizo que aroma a Navidad vas a tener de sobra con estas galletas que, como bien decís, no por sencillas son menos sabrosas. Al hornearlas huele a fiestas en toda la casa y son tan fáciles de realizar que nos permiten jugar con los más pequeños y no complicarnos innecesariamente en la cocina (que no digo que esté mal; pero, que a veces nos limita por falta de tiempo o de ganas).
      Un abrazo grande para vos y no te olvides de contarme qué te han parecido cuando las prepares ;)

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  3. Tienen que estar deliciosas estas galletas...con ese saborcito de las especias...Mmmmm.
    Besos.

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    1. Sonia, te garantizo que son muy sabrosas y tan fáciles que te va a dar ganas de repetirlas más de una vez. Son ideales para preparar con los más pequeños, pero tambien para compartir, regalar y convidar ;)
      Besos.

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  4. Que bocado dulce tan bueno así bien especiadito.
    Un saludito

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    1. Mijú, me alegra mucho que te guste mi propuesta :)
      Saludos.

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    1. ¡Muchas gracias, Dezazu! Me alegra que te guste mi receta :)
      Besos.

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  6. Son de las mías, galletas fáciles, con pocos ingredientes y sin florituras porque soy bastante inútil con las decoraciones, jajaja. Te las copio, me apuntaré a la Navidad holandesa y a lo que haga falta. Riquísimas!!
    Un besazo guapa, me alegro de que te vayas recuperando.

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    1. Querida Nuria, me has hecho reír con ganas :D Me gusta eso de que te quieras apuntar a la Navidad holandesa con tal de preparar galletas para nada complicadas ;) Estoy con vos en un 100% en que, sin muchas florituras, podemos obtener unas galletas sabrosas y perfumadas a más no poder. Estoy segura que con ellas conquistarás estómagos y corazones ;)
      Un beso enorme y muchas gracias por tu compañía.

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  7. Hasta aca me llega el aroma de la Navidad con tus gallenas, mmm!
    Bs!

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    1. Querida Diana, te garantizo que la casa se llenará de esos aromas típicos de esta época del año que traen, además, hermosos recuerdos de niñez ;)
      Besos.

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  8. ¡¡¡GRACIAS POR ENSEÑARNOS ESTA RECETA PARA NAVIDAD!!! Por cierto, en estos momentos estamos de sorteo en mi blog, así que te animo a participar: Azúcar y Orégano

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  9. Mmm, qué ricas! Me encantan las galletas especiadas! Besos.

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    1. Chus, te garantizo que estas galletas tan simples y poco pretenciosas, en cuanto a su apariencia, conquistarán tu corazón de inmediato por su perfume, sabor y textura. Son muy sencillas, y lo que tienen de fáciles lo tienen de sabrosas ;)
      Besos.

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  10. Silvina me encantan estas galletas por muchas razones: son muy bonitas, son sencillas de hacer y además quedan muy aromáticas y ricas con las especias.

    ¡ME guardo la receta para prepararlas la próxima navidad con Lara!

    ¡Besos mil!

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    1. Cuca, estoy segura que será un gran plan preparar las galletas el próximo año con Lara. Es que, además, estoy convencida que esa niña, en cuanto tome el gustito a la pastelería, ayudando a su mamá en esta o aquella receta, quedará encantada y no la parará nadie ;)
      Me alegra mucho que te guste mi propuesta :)
      Un beso enorme para vos.

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  11. Que ricos y que buena pinta. No conocía estos bocaditos, pero las recetas con ingredientes sencillos y que se hacen tan pispas son de mis favoritas, no hay que preocuparse de nada y el resultado es bueno!

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    1. Mireia, me alegra que te gusten estas galletas :) La verdad es que lo que tienen de fáciles lo tienen de sabrosas. Además, no hay posibilidad de complicarse y, por tanto, los resultados son casi garantizados. Podemos prepararlas con los peques que siempre encuentran divertido meter manos en la masa y ayudarnos en la cocina. Entretanto, al ser tan sencillas nos permite preparar mucha cantidad, sin complicarnos para nada, y compartir o regalar a compañeros de oficina, estudios, vecinos, amigos y familiares ;)
      Un beso.

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  12. Qué ricas galletas , así especiadas deben estar de lujo. Además bien facilitas de moldear, así todos pueden ayudar en la cocina,siemrpe es más divertido. Un beso preciosa!!

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    1. Querida Elisa, me alegra mucho que te guste mi propuesta :) En efecto, estas galletas son la mar de simple… ¡y de sabrosas! Además, como podemos poner a trabajar a todo mundo - porque no hay excusa posible de complicación en la receta - también son divertidas para hacernos pasar un buen momento en familia. En un rato, no más, se preparan un montón. Después, a disfrutar del aroma que nos regalan mientras se hornean y a compartir con quienes queremos.
      Un beso grande.

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  13. Silvina tus galletas tienen que estar ricas pa'morirse, me encantan esos aromas de la Navidad, y aunque lo puedeas cocinar en otra época del año, nada sabe tan rico como en estas fechas, si es dulce y especiado, va asociado directamente con la Navidad.
    Sin duda no es necesario ser niño para disfrutarlas.
    Besos

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    1. Concha, estoy de acuerdo con vos en un 100%: Podemos hornear estos dulces en cualquier momento del año, llenando la casa de aroma a fiestas, pero nada como hacerlo en esta época del año tan especial. Estas galletas, poco pretenciosas en cuanto a su apariencia, son un deleite para todo mundo. Fáciles, sabrosas, perfumadas y con una textura muy agradable invitan a comer y convidar.
      Un beso.

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  14. Silvina, vaya galletitas tan ricas y fáciles de hacer... yo también tengo, este año, una recetita de galletas de jengibre a ver qué te parecen...
    Antes no me gustaba el jengibre, pero desde hace un año a esta parte estoy loca por él, en serio, se lo pongo a todo, sobretodo en mis infusiones, que ahora que aquí es casi invierno y va haciendo cada día más frío, para curar los resfriados es buenísimo...

    Voy a probar también tú receta de galletas, pues son incluso más fáciles que las que yo he preparado... Besos linda, hasta pronto.

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    1. Pilar, me alegra que te guste mi propuesta :) Son unas galletas tan simples y sabrosas que da gusto prepararlas porque sabemos que no van a fallar y nos van a regalar deliciosos perfumes y sabores ;)
      Yo tampoco era muy fanática del jengibre hasta hace algunos años, pero en pastelería me encanta su sabor que aporta notas de carácter a la preparación en la que lo incluyamos. Además, mi hijo es un apasionado de este rizoma de sabor picantón, tanto que cualquier receta que lo incorpore lo pone feliz (y un poco egoísta porque tiende a no querer convidar Jajaja). Desde hace ya un buen tiempo, en mi casa nunca falta jengibre fresco o congelado (para incorporar a algún plato o para combatir los resfríos, preparando sabrosas y efectivas infusiones), en polvo y hasta escarchado para utilizar en pastelería y panadería.
      Un beso grande.

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