Receta de Navidad. Pan de naranja y especias (sin gluten)

Hoy, quiero proponerles una receta que viene de maravillas para estas fiestas; pero, que también se luce en una merienda o desayuno de cualquier época del año. Es una preparación que he probado y perfeccionado hasta dar con el punto justo. Saben ustedes que crear recetas desde cero tiene sus pequeños vaivenes, en especial cuando hablamos de los rubros pastelería y panadería, porque la exactitud y el buen equilibrio son fundamentales para obtener los mejores resultados. Ahora si, además, nos proponemos hacer una preparación apta para celíacos, la cuestión se complica un pelín más porque a la fórmula le tendremos que sumar las variantes para suplir el gluten sin que lo añoremos a la hora de comerlo o cortarlo... Bueno, toda esta perorata era para contarles que este Pan de naranja y especias (sin gluten), que aquí les convido, lo he testeado varias veces en casa y también con mi amiga Ana y su familia. A todo mundo le ha gustado mucho porque es esponjoso, muy húmedo, de miga suave, con el dulzor justo, aromático y liviano 😋😋😍



Los ingredientes para ponernos a cocinar son fáciles de obtener si no los tenemos en casa; de cualquier modo, más abajo les diré algunos trucos y reemplazos para que todos puedan probar esta receta 😉


Comenzamos mezclando en un bol 100 gramos de harina de arroz integral junto con 100 gramos de almidón de maíz y 50 gramos de harina de garbanzos. A ello le añadimos una pizca de sal, 1 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1 cucharadita de goma xántica/guar y las especias (1 cucharadita de jengibre en polvo, 1 cucharadita de canela en polvo, 1 cucharadita de nuez moscada recién molida, 1/2 cucharadita de clavo de olor en polvo y 1 cucharadita de cardamomo recién molido). Integramos bien y reservamos.



Aparte, en otro recipiente, mezclamos con espátula 200 gramos de azúcar integral/mascabo junto con la ralladura de una naranja. Para impregnar muy bien el azúcar con el perfume y el aceite de la cáscara de la naranja, frotamos haciendo buena presión contra los granos de azúcar. Debemos, además, buscar que el azúcar no quede en pelotones (algo que ocurre con frecuencia con este tipo de azúcar por ser demasiado húmeda) sino lo más suelta posible. Reservamos hasta el momento de usar.



Por último, preparamos el buttermilk. Si en su país lo consiguen pueden utilizarlo directamente, claro está; pero, si les ocurre lo que a mí, no nos vamos a dejar vencer... En un recipiente colocamos 125 cc. de leche (descremada en mi caso) junto con 1 cucharada de jugo de limón recién exprimido. Revolvemos con cuchara y dejamos reposar por 10 minutos. Pasado ese tiempo, le incorporamos 125 gramos de miel (de la buena, orgánica/ecológica y cremosa) y mezclamos hasta disolverla, integrándola por completo. 



Con los ingredientes principales preparados, nos damos a la tarea de realizar los panes/budines/bizcochos.

En batidora orbital/con movimiento planetario orbital, disponemos 4 huevos (ecológicos/pastoriles/de gallinas felices) y los batimos ligeramente hasta romper el ligue. Entonces, añadimos de a poco el azúcar perfumado con la ralladura de naranja.


Primero, a velocidad baja y, luego, a mayor velocidad (dependerá de sus batidoras) para que la mezcla se airee muy bien, duplicando su volumen.

Cuando logramos hacer dibujos con la mezcla, que se sostengan en la superficie del batido sin hundirse de inmediato, añadimos, a velocidad baja, 100 cc. de aceite neutro (puede ser el de su gusto) en forma de hilo constante hasta que la preparación quede como una perfecta emulsión.



En ese momento, cambiamos la varilla batidora por la pala mezcladora y agregamos en 3 partes (o veces) la mezcla de harinas y especias que habíamos preparado, intercalándola con el buttermilk con miel que oportunamente reservamos.



Batimos a velocidad baja  hasta lograr que todos los ingredientes se unifiquen por completo.

Entonces, volcamos la mezcla obtenida en un molde previamente untado con manteca/mantequilla o humedecido con rocío vegetal al que llevamos a la heladera/nevera/refrigerador hasta el momento de utilizarlo. En mi caso, opté por preparar panes individuales en moldes descartables de papel, perfectos para regalar o moderar las porciones.


Cocinamos en horno precalentado a 175°C por unos 40-45 minutos (en mi caso, 40 minutos para 6 panes/budines/bizcochos de 170 gramos cada uno) o hasta que superen la prueba del palillo.

Una vez fuera del horno, estando calientes, les realizamos unos agujeritos con palillos de brochette/brocheta/pincho y los bañamos con licor de mandarina (mandarinetto) bien frío (casero y sureño, en mi caso). 

Si se trata de un pan grande, deberemos esperar que enfríe bien antes de desmoldarlo para no correr riesgos de que se rompa.



Algunas observaciones y recomendaciones finales: En dietéticas, supermercados y comercios dedicados al tema nutrición se puede encontrar premezclas de harinas sin gluten. Si lo prefieren reemplacen las cantidades de harinas que empleo en la receta por este producto; sin embargo, a mí no me gusta por varias razones. Una de ellas es que contiene demasiada azúcar (siempre repito que pareciera que a los celíacos, además, los quieren volver diabéticos); asimismo, si preparan la mezcla ustedes mismos, pueden jugar con los ingredientes, cambiándolos a su gusto, al mismo tiempo que sabiendo la calidad y el origen de ellos. Les recuerdo, en este sentido, que las premezclas no suelen ser de procedencia orgánica (al menos las que conozco).

A mí me gusta incorporar, en lugar de harina de arroz común, la de arroz integral por el aporte de fibras que garantiza que no se padezca de constipación, situación que puede provocarse con la versión de arroz tradicional.

El jengibre de la receta en lugar de utilizarlo en polvo pueden rallarlo fresco. Del mismo modo, pueden reemplazar la ralladura/piel de naranja por la de limón o lima, cambiando, en ese caso, el licor que utilizarán al final del proceso por un limoncello bien frío.



Tengan en cuenta que si el pan/budín/bizcocho será consumido por niños, deberán reemplazar el licor por almíbar de naranjas (o limones o limas, si deciden utilizar otro cítrico). Además, no olviden respetar la regla de oro: Budín caliente, almíbar frío; budín frío, almíbar caliente. De este modo, se aseguran la correcta absorción de la sustancia que aportará mucho sabor y humedad a la masa.

Entretanto, si así lo prefieren, pueden sustituir el azúcar integral/mascabo por azúcar negra/morena. De igual modo, pueden bañar con glaseado, chocolate derretido o hilos de chocolate la superficie de los panes, si así les agrada.

En caso que no cuenten con batidora orbital, podrán hacer la receta con batidora de mano de buena potencia. De igual modo, si no poseen una batidora muy potente, la parte de la receta en la que deben integrar los ingredientes  secos, utilizarán un batidor de mano con muchos alambres para asegurarse la correcta incorporación de aire a la mezcla.

La costumbre de untar el molde con materia grasa para luego dejarlo en la heladera/nevera/refrigerador hasta el momento de utilizarlo garantiza un correcto desmoldado de la pieza.

Por tratarse de una mezcla libre de gluten, la preparación suele quedar algo más chirle o floja que las que cuentan con esta proteína; no se preocupen, es normal y no afectará el resultado final. A propósito de ello, la goma xántica/guar nos aporta características similares al gluten, logrando elasticidad en la masa y que se mantenga unida sin desmoronarse al cortarla.

Les recomiendo unas 24 o 48 horas de reposo de estos panes/budines/bizcochos antes de consumirlos para que los sabores de las especias y el licor se amalgamen, enriqueciendo el producto terminado.



Espero que todos (quienes deben comer sin gluten y los que no padecen esta intolerancia) decidan probar esta receta porque es muy sabrosa. Una masa liviana, bien perfumada, húmeda, súper esponjosa (creo que en las fotografías pueden observarse bien los alvéolos de la miga), de dulzor delicado y sabor exquisito los estará esperando en cada bocado.

Así, en versiones individuales o más pequeñas quedan hermosos para hacer presentes a amigos, en reuniones, para llevar al trabajo y convidar en algún break o para moderarse a la hora de consumir 😉😋😎

Nos reencontramos el martes próximo. Hasta entonces, les deseo un hermoso fin de semana. Disfruten junto a sus seres queridos y experimenten en la cocina que algo bueno siempre sale de allí 😘😘😘

Textos y fotografías: ©Bouquet Garni Recetas - Silvina L. Fernández Di Lisio
Digiscrap: ©Designs by Connie Prince/Digital Freebies-The Friday Freebie/Bouquet Garni Recetas


Comentarios

  1. Querida Silvina, solo imaginar el olor y sabor de estos pancitos, se me hace la boca agua, las especias que has utilizado definen el sabor de la navidad me encanta la canela, el clavo, el cardamomo, en fin todo lo que has utilizado en cuestión, solo puede dar un resultado fantástico.
    Aunque no tengo intolerancias de ningún tipo, no me importa cocinar o preparar algo sabiendo que hay algún comensal que podría verse afectado por consumir lo que para ellos sería casi un "veneno", una de mis hermanas le diagnosticaron unas cuantas intolerancias alimenticias, y lo pasa fatal cunado come algo que no debe.
    Como siempre has hecho un trabajo excelente, las bellas imágenes que compartes lo dicen todo.
    Besos, espero que tu rodilla esté mejor, y que tu madre se encuentre completamente restablecida. Disfruta de un lindo día.

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  2. Que rico con esas especia buenisimo besitos guapa

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  3. Este pan es más que rico, es sano y es casero, lo que ya es una garantía de calidad. No nos vendrá mal cocinar recetas saludables después de los excesos que seguro, todos o casi todos, vamos a hacer. Es un placer desayunar o merendar con algo tan sabroso. Buen trabajo.
    Un beso.

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  4. Es precioso, maravilloso y aromático. Muy para compartir. Muy navideño. Aunque no me pueda imaginar comiendo un pan cítrico como este con calor :)

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    Respuestas
    1. Ana, me alegra mucho que te guste mi receta :)
      Aunque no lo puedas creer, te garantizo que este pan/budín/bizcocho no queda pesado; de hecho, resulta bastante más liviano que la mayoría de los dulces típicos navideños que consumimos, por tradición, en esta época del año, mientras nos derretimos de calor :D
      Saludos.

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  5. Hola Silvina, esta receta tan rica creada por ti es todo un regalo para las persomas con intolerancia al gluten, la presentación es atrayente y segura estoy que el sabor debe de ser delicioso. Un fuerte abrazo.

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  6. Imagino el olor al hornearse y al salir del horno y me pongo a salivar. Sin duda tienen que estar deliciosos y es una gran receta para los intolerantes al gluten. Las fotos son preciosas ¡qué navideño te ha quedado el escenario! ¡Besos mil!

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